Imprimir esta página

Obligación alimentaria con perspectiva de género

Publicado el Martes, 28 Septiembre 2021 11:42 Escrito por

Cuando se demanda alimentos, uno de los temas que se deben analizar es la capacidad económica de las y los progenitores, modalidad de cuidado y de qué manera contribuye en los alimentos derivados de la responsabilidad parental.

Comprender la importancia de garantizar los alimentos de las  hijas o hijos independientemente de las circunstancias de la progenitora y el progenitor y las obligaciones derivadas de la responsabilidad parental.

 Plantear que la “capacidad contributiva” se refiere no sólo a las capacidades actuales para generar ingresos, sino además, a la aptitud o a la potencialidad para responder por la obligación alimentaria.

El progenitor alimentante no solo debe probar a cuánto ascienden sus ingresos actuales, sino además, que no se encuentra en condiciones de generar otros, de acuerdo con sus condiciones de persona, tiempo y lugar, que no le permiten asumir su obligación de otra manera. En el caso, el progenitor desempeña trabajos productivos que le generan ciertos ingresos para contribuir mensualmente con la prestación alimentaria.

La modalidad de cuidado personal compartido indistinto no impide la fijación de una cuota alimentaria a cargo del progenitor no conviviente.  Esto es así porque, el progenitor que pasa el mayor período de tiempo con hijas e hijos afrontará un superlativo mayor cúmulo de tareas cotidianas, que tienen un valor económico y constituyen un aporte a la manutención (art. 660 del CCCN). En cambio, el otro progenitor tiene un menor peso en las labores que se realizan en beneficio de niñas y niños. Esta circunstancia lo coloca en una imposibilidad fáctica de equiparar en especie a la madre que tiene el mayor peso en lo relativo a los trabajos que demanda el cuidado de hijas e hijos en común.

Visto 836 veces