Lunes, 18 Octubre 2021

Cuando Mateo Palacios Corazzina abrió por primera vez su netbook Conectar Igualdad, allá por 2014, la pantalla negra de 10 pulgadas le devolvió su propio reflejo: un chico de 12 años de La Boca, histórico barrio popular de Buenos Aires, a punto de encender la primera computadora de su vida. Lo que ni él ni quienes le facilitaron la máquina sabían era que, con el primer inicio de ese equipo de 1GB RAM, también iba arrancar una nueva era de música argentina. Usando su netbook como estudio improvisado, Palacios comenzaría a convertirse en la estrella que millones conocen hoy como Trueno, uno de los máximos artistas del rap latinoamericano. 

Publicado en A paso de Vencedores

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