Jueves, 20 Febrero 2020
Jueves, 23 Enero 2020 11:32

Seguramente todos los que practicamos alguna vez este deporte estamos reflexionando acerca de los hechos que son de público conocimiento y que han puesto de manifiesto las miserias de nuestra sociedad y particularmente, a una práctica deportiva como factor principal del lamentable hecho al que estamos haciendo referencia.

Entonces podemos considerar que más allá de las particulares características del deporte,  es otro condimento que hace detonar todo; el elitismo, esto es, una minoría selecta y destacada en el ámbito social que se siente impune.

Villa mercedes no es ajena a este análisis. Por suerte, los mercedinos no hemos sido testigos de hechos tales como el sucedido en Villa Gesell. Incluso siendo el Mercedes Rugby el equipo más importante de la ciudad y a la vez de toda la provincia y la región. Sus logros deportivos lo colocan entre los equipos más importantes del país. Es decir que no vemos que en el caso particular de nuestra ciudad, el rugby no sea una práctica con un ingrediente clasista tan determinante. El origen de los clubes está relacionado más con grupos de dirigentes o ex jugadores que con colegios privados o barrios selectos.

El contenido racial no solo puede ser visto como negativo e incluso en difícil mantenerlo al margen respecto de la propia historia del Rugby a nivel mundial, pero no podemos desconocerlo.

Si analizamos algunos aspectos relevantes de este deporte, les recuerdo que en  el famoso campeonato de 1994 de Sudáfrica, el gran Nelson Mandela usó la guinda y el campeonato Mundial de Rugby de 1995 para unir a todo su país, que se entraba  dividido por alarmantes cuestiones raciales. Es más, en Nueva Zelanda, protagonista indiscutido del Rugby Mundial, el componente racial es clave: es reconocida la fortaleza física de sus jugadores, en gran mayoría  Maoríes, quienes en su propio país son una clase social pobre y relegada. Allí utilizan el deporte para la inclusión de los jóvenes marginados.

En nuestro país también su origen estuvo en algún modo construido en base a ser “diferentes” al resto. Lo popular, la “barbarie” siempre estuvo relacionado al fútbol, en tanto, el rugby fué en sus inicios solo practicado por “gente bien”. También el Hockey siguió este camino. Los colegios y clubes privados más caros y exclusivos  de nuestro país son protagonistas exclusivos de estas dos disciplinas deportivas. Solo basta mirar los campeonatos y los integrantes de los mismos. Nuevamente podemos afirmar que este hecho no se repite en nuestra ciudad. Qué bueno.

Lo alarmante entonces es ser testigo de lo que se ha convertido  a un deporte en gran parte de nuestro país: un potenciador de sentimientos clasistas de rechazo al otro. De desconocer al distinto. De no ser solidario con el postergado. De no entender que la patria es el otro. No resulta llamativo esto si consideramos que gran parte de los adultos de nuestra sociedad considera al otro como un enemigo. 

Lunes, 23 Septiembre 2019 17:04

En marzo de 1956, unos meses después de derrocar a Juan D. Perón, el gobierno de facto del general Pedro E. Aramburu dictó el decreto-ley 4.161. A partir de ese momento se prohibía “la utilización de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales creados o por crearse, que de alguna manera cupieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideología del peronismo”.

Quienes venían a unir a los argentinos querían estar seguros de lograrlo y a la par que prohibían hasta el nombre del presidente depuesto, evocaban un futuro idílico: “Que su sangre (la de los caídos durante el golpe) fecunde al amor para que nunca jamás el odio y las pasiones nos lleven por los caminos erróneos de la diferencia sin solución.”.  Al presidente de facto no la faltaban certezas: “ya que el amor a la Patria se opone a la política y a la ideología, impoluto y aséptico, no puede conducir sino a decisiones acertadas”.

Domingo, 30 Junio 2019 12:03

Desde la noche del 16 de Junio en la provincia de San Luis, se comenzó a vivir otro capítulo de la historia política provincial. Se definió quien continúa con la conducción estratégica del modelo político instaurado en la provincia desde 1983. No vamos a entrar en calificaciones o adjetivaciones que solo sirven para que distorsionemos el objeto real de la presente reflexión. Ya todos conocemos las falencias y las ventajas de haber sostenido a lo largo de nuestra reciente historia democrática el mismo modelo político y económico encabezado por Adolfo y Alberto Rodriguez Saá.

Volviendo al principio, la resolución de la elección estaba centrada en esta separación electoral de la dupla Saaísta y por otro lado, en el desempeño electoral de la oposición que había logrado confluir en una fórmula peronista: Poggi-Ponce.

Finalmente, Alberto Rodriguez Saá se impone en las elecciones y consolida su poder. Consigue un triunfo histórico en la ciudad capital. Muchos no han dimensionado el tamaño de la gesta que enorgullece al gobernador. Su acercamiento al Kirchnerismo tuvo sus frutos. La mancha al festejo la aportó Villa Mercedes ya que recordemos que fue Claudo Poggi quien se impuso en la tierra del peronismo. Tirón de orejas para Surroca, Anabella Lucero y Monez Ruiz. Manejos de fondos y recursos, poca política.

Los grandes derrotados? Sin dudas Adolfo Rodriguez Saá y Claudio Poggi en la provincia. En lo referente a las ciudades más grandes, Mario Raul Merlo en la ciudad de Villa Mercedes y Enrique Ponce en Capital también son protagonistas de una cesión de poder político a manos de espacios que ya están (de manera demasiado apresurada me parece) buscando reestructurar los aliados, consolidar relaciones y posicionarse en un nuevo escenario. Un escenario con un protagonista en el próximo round electoral: Carlos Ponce, candidato a Diputado Nacional. En él recae la tarea de organizar la próxima campaña, recomponiendo el partido Justicialista Mercedino y buscando instalarse como referente peronista en toda la provincia. Es un desafío que lo preocupa.

En tanto, Cambiemos, o el ex Frente Unidos por San Luis, vuelve a quedarse sin nada. Solo con representantes en las cámaras y en los concejos deliberantes. Claudio Poggi, actual Senador Nacional, dijo que continuará “perseverando”. En la ciudad de San Luis como dijimos, Ponce no supo capitalizar su condición de Intendente y su acercamiento a Macri fue letal para sus aspiraciones. Falta aún ver su desempeño en las elecciones a intendente de Noviembre de este año. No es un buen año para el intendente capitalino.

Cacace y Abdala van por la banca a Diputado Nacional en las PASO de Agosto. Y los mercedinos? Bonino amagó pero finalmente no está en las gateras. Otro error a primera vista: algún dirigente debería pensar en capitalizar la buena performance de Macri en 2015 para consolidar el espacio. En Villa Mercedes Caco Andreotti se vuelve a quedar en segundo lugar luego de aquel 2015 en el que fue presa del corte de boletas con Macri. En este 2019 Poggi vuelve a sacar más de 4000 votos más en su propia ciudad. De haber conseguido achicar esa diferencia hoy podría haber maximizado su caudal de votos. Igualmente el espacio consigue en Villa Mercedes la mayoría del Concejo Deliberante con una particularidad: 3 concejales pertenecen al Radicalismo y 2 al Pro. Claudio Poggi no cuenta con ningún concejal de su espacio “Avanzar” y él fue el candidato opositor más votado. Particularidades de la política.

Ahora sin embargo, la proximidad de las elecciones nacionales nos lleva a pensar seriamente: Que va a pasar en la política provincial y local en este nuevo escenario?

La oposición provincial ya ha definido sus fórmulas y van a participar de las Paso. Van a ser los representantes de Mauricio Macri en la provincia. El oficialismo nacional espera lograr la reelección del actual presidente.

En tanto, el Gobernador Alberto Rodriguez Saá ha sido claro en la adhesión de su partido Compromiso Federal al Frente de TODOS que lleva a Alberto Fernandez como candidato a presidente de la Nación y a Carlos Ponce a Diputado Nacional. En este espacio ya hay una confluencia de sectores ajenos al PJ oficial, de fuerte identificación con el Campo Nacional y Popular, que comenzaron encuentros en toda la provincia. La intención es confluir conjuntamente en una campaña que plantee la importancia de la militancia como herramienta fundamental de persuasión del ciudadano.

Adolfo Rodriguez Saá en tanto, manifestó que su espacio político, Frente por la Gente, no va a apoyar ninguna de las fórmulas que están en disputa. Alguien por allí decía: “…no liberó a nadie, no quiere que nadie se defina por ninguno….es la antipolítica”. Sin dudas la idea que alguien con la historia de Adolfo se mantenga al margen de la escena política puntana parece un poco errada, más teniendo en cuenta que continúa siendo Senador de la nación.  Su amigo Merlo también continúa, pero como Diputado Provincial, algo que siempre deseó. Lo que seguramente nunca ni siquiera pensó es una derrota tan contundente en su ciudad sumado a que en Villa Mercedes Adolfo centraba su expectativa y su eje de campaña. La maquinaria electoral municipal demostró su falta de capacidad política y de gestión sin el paraguas del “modelo provincial”. Las cosas se complican sin el dinero ni la visión estratégica que papá gobernador ponía a disposición de los dirigentes y funcionarios merlistas.

Villa Mercedes se enfrenta a un gran vacío de poder. Esto hace que la política vuelva a los primeros planos. Bien por eso.

Lunes, 28 Octubre 2019 18:07

Algo se impone al análisis y es la altísima masa de votantes que tuvo la alianza Cambiemos en esa franja del país que va de Mendoza a Entre Ríos, pasando por Córdoba, San Luis y que termina en Ciudad de Buenos Aires. Esa franja amarilla ¿qué representa? Anoche, en un cruce de palabras con una ex estudiante que habita en esa franja, me dijo: "soy una mujer de trabajo" y, cuando le hablé de que no hay República sin algún tipo de igualdad sustantiva, directamente se ofendió y me espetó un "¿de qué me hablas?".

Domingo, 25 Agosto 2019 11:58

El año 2019 venía cargado de mucha expectativa respecto de lo que estaba x acontecer tanto en la política nacional como en la provincial y la municipal.

Respecto a lo provincial, es claro el triunfo contundente de Alberto Rodriguez Saá el pasado 16 de Junio, lo que supone que nada debería cambiar demasiado en la Provincia. Quizás solo reste definir bien cuál va a ser el rol político de Adolfo Rodriguez Saá, actual Senador Nacional y como se reconfigurará la oposición provincial (Poggismo, PRO y la UCR).

En la Nación estamos sumergidos en una crisis Pos-P.A.S.O. producida por dos aspectos: en primer lugar, la oposición derrota por amplio margen al actual presidente, que compite por la reelección. Alberto Fernandez vence a Mauricio Macri con un triunfo rotundo que pone al ejecutivo nacional en una situación inédita de vacío de poder. Por otro lado, en nuestro país contamos con un sistema electoral que indudablemente pone en evidencia la particularidad de la situación: aquel espíritu que primó al momento de pensar el sistema electoral argentino en la convención constituyente de 1994 de acercar temporalmente las elecciones y la asunción efectiva ( que la instancia electoral no esté tan alejada temporalmente del momento de asunción) no ha sido el adecuado en el caso que estamos analizando. Las P.A.S.O. sirvieron para elegir presidente. Una particularidad más de la democracia argentina.

De manera similar, aquí las elecciones municipales se realizaron de acuerdo a la estrategia del Ejecutivo provincial que eligió adelantarlas a las presidenciales. Por lo tanto vemos aquí un proceso político similar. Maximiliano Frontera venció en las urnas y se prepara a asumir una intendencia que hace más de30 años se mueve al son de la orquesta dirigida por Mario Raúl Merlo. Solo con las excepciones de las gestiones de Walter Aguilar y Beby Pereyra , podemos sostener que estas solo sirvieron para consolidar al proyecto merlista.

Es decir que tenemos en estos momentos al Presidente de la Nación Mauricio Macri y al Intendente Municipal Raúl Merlo en una situación inédita. Ostentan la legitimidad, pero al haber sido derrotados en las urnas, su poder real está cuestionado. Por ello, en la realidad, ese 10 de Diciembre aún se ve lejano.

Como para poner un poco más de condimento a esta espera, vemos otras similitudes. A nivel nacional parece que varios periodistas militantes de la revolución de la alegría macrista están más permeables a difundir las avanzadas judiciales contra el mismísimo primer mandatario. En nuestra ciudad , a partir del jueves próximo pasado, varios hechos ( Carnets de conducir, toma de terrenos, enriquecimiento ilícito e irregularidades en manejo de fondos públicos) pusieron en discusión la honestidad del Intendente, de su familia y evidenciaron serios problemas de gestión que formarían parte de la “pesada herencia” que recibirá el nuevo intendente municipal.

Ante estos hechos y en vistas de la continuidad del dinamismo político de un año electoral, creemos que la política debe ponerse los pantalones largos y hacer primar la cordura y la responsabilidad. No queremos episodios que se conviertan en manchas de nuestra historia. Ni en nuestro país ni en nuestro pueblo.

 DGP Marcelo Garcia.

Fundación Oktubre.

Sábado, 02 Marzo 2019 09:48

El domingo pasado la nota principal de tapa de La Nación fue la suspensión de 12.000 subsidios porque los beneficiarios no habían cumplido con la exigencia de cursar estudios. Supongamos, aunque la nota está firmada por Mariano Obarrio cuya solvencia deja mucho que desear, que el dato es rigurosamente cierto. ¿Y? Se trata del plan Hacemos Futuro que tiene 400.000 beneficiarios, de los cuales los suspendidos son un escaso 3% que se vuelve más insignificante cuando se lo pone en correlación con todos los planes sociales. En cualquier caso, en términos de personas y de presupuesto, la cifra es ínfima, irrelevante, menos para los responsables del diario.  Sin dudas (porque no hay otra explicación) lo que se quiso transmitir fue la idea de que los pobres (no solo los 12.000 sino todos) sacan provecho de la generosidad estatal. O sea que los desempleados y marginales viven a costillas de todos nosotros. Y que hay que terminar con esta situación, sin prisa pero sin pausas, porque no se puede hacer más rápido.

En esa misma edición, La Nación resucita a Juan Carlos de Pablo (alguna vez invitado perenne de Bernardo Neustadt) para que escriba en contra de las jubilaciones otorgadas sin los aportes suficientes y contra los docentes que supuestamente abusan de las licencias. La semana anterior había estado de invitado en lo de Bonelli, probablemente para decir lo mismo, pero en versión oral y sin nadie que edite se entendió poco de lo que dijo.

El diputado marplatense Guillermo Castello, de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley para que se suspenda “toda prestación económica que reciba por parte del Estado el autor de delitos o contravenciones cometidas en ocasión de manifestaciones públicas”.  Un chantaje, o te quedás tranquilo o te quitamos la plata. A cambio de un plan hay que resignar el derecho constitucional a manifestarse. Porque dentro del ámbito de la contravención entra cualquier cosa, como por ejemplo un corte de calle o la ya remanida resistencia a la autoridad.

Por otra parte, ya el objeto de represión no se limita a los manifestantes. Los participantes del verdurazo y las personas que se acercaron no cortaban calles ni entorpecían el sagrado derecho a la circulación, sino que estaban en un costado de la Plaza de Mayo, lo que no fue obstáculo para que la policía golpeara a mansalva y requisara toda la mercadería, al igual que es costumbre hacer con los vendedores callejeros. Nunca se informa esa mercadería se reintegra a sus dueños o si su decomiso es parte del castigo por ocupar ese lugar público que es de todos, menos de ellos.

Se reprime cualquier forma de no resignación de aquellos a los que se titula “pobres”. Que en lenguaje cambiemita tiene sus acepciones particulares. O es una abstracción que se esconde detrás de la “pobreza” (pobreza cero, disminución a aumento de la pobreza o la indigencia –su pariente cercano-, gente en situación de calle) o es alguien concreto pero que está en inferioridad de derechos porque no tiene los ingresos suficientes. También puede servir de decorado en los timbrazos. Si es alguien morocho, mejor. Porque en el imaginario de Cambiemos, los pobres son todos morochos, sobre todo si reciben planes, por eso hay que hacer conteos como los que reproduce con placer Obarrio.

Esta equivalencia entre situación y valor social y color de la piel es una forma de racismo que se acentúa con la crisis económica, sobre todo en la clase media baja que siente sus posiciones amenazadas. Esos sentimientos no son nuevos. Pero sí lo es su expresión abierta y en espacios públicos. Y hasta hay una gastronomía diferencial: flan vs. choripán. Hay incomunicadores sociales que hablan de “negros de mierda” a micrófono abierto.

El gobierno sanciona explícitamente este estado de cosas con el dibujo del plan del Ministerio de Producción, en el que unos siete rubios vestidos de manera elegante sostienen sobre sus hombros el peso de una enorme cantidad de morochas y morochos enfundados en ropas compradas en La Salada.

Infobae, otro de los órganos que expresan lo que el gobierno quiere que se diga –al punto que entre sus columnistas recurrentes figuran Fernando Iglesias y Silvia Mercado- califica al dibujo como una anécdota.

Pero frente a esa nuestra tan gráfica de cómo se piensa la sociedad, resulta complicado hablar de anécdota. No es fácil pensar que ese dibujo fue una ocurrencia personal y que no fue supervisado por unas cuantas personas, probablemente el propio Dante Sica. Es decir que es una representación oficial, un documento de la concepción social que tiene Cambiemos y que no es objeto de debate dentro de la coalición pese a las rebeldías electoralistas de los radicales.

Para decirlo de otro modo, en la versión oficial, los pobres son un mal no siempre necesario. Sirven para esas tareas de las que no quieren ocuparse, pero no son objeto de ninguna estrategia de inclusión. Los planes se entregan para que no estalle todo y se establecen exigencias para poder suspenderlos y echarles la culpa a los beneficiarios. De pronto, estas personas que han visto pobres solo por la tele, gobiernan un país en el que cada vez hay más pobres. Y a los cuales únicamente les reservan represión, spots publicitarios, planes que exigen ser más buenos que Lassie atada y silencio cuando se les cercenan sus derechos. La idea de justicia macrista es excluyente y punitiva, es quitar (como en el caso de las pensiones a discapacitados) para que nadie se vea beneficiado de “lo que no le corresponde”. Ahí están puestos todos sus esfuerzos, esos que aplaude la tapa de La Nación.

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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