Domingo, 26 Mayo 2019
Domingo, 14 Abril 2019 23:05

Los concejales y el Concejo Deliberante hemos sido objeto de un engaño, en el mejor de los casos. Hemos sido burlados en nuestra buena fe.

Hace menos de dos semanas prorrogamos la emergencia en transporte en una larga jornada que al final destacamos, todos, como ejemplar.

Se le aseguró a la empresa SOL BUS, concesionaria del servicio, más de 5 millones de pesos mensuales para cubrir gastos operativos, salarios y demás costos que permitan continuar con el servicio.

Habíamos analizado y estudiado el expediente y los antecedentes, discutido, negociado, explorado alternativas, redactado, corregido y vuelto a redactar. Parlamentamos, en definitiva, que esa es la función de esta casa a la que también se la denomina parlamento.

También arribamos a un cierto consenso sobre la necesidad de avanzar en cambios de fondo sobre el tema movilidad urbana. Ya no se debe seguir emparchando un sistema que hace agua por todos lados y parece tener botes salvavidas solamente para la empresa concesionaria.

El nuevo valor de casi 26 pesos representa un 25% de aumento y cayó como un mazazo a  semana y media de la prórroga a la emergencia. La relación entre el DEM, el HCD y las empresas, en plural, porque además de SOL BUS pasa algo parecido con la concesionaria del estacionamiento medido, es incalificable pero remite con fuerza a la que mantiene el Ejecutivo Nacional con el Fondo Monetario internacional.

Tanto el gobierno nacional como el local son fuertemente condicionados por organizaciones inflexibles. Los poderes ejecutivos no reaccionan y las respectivas mujeres que comandan cada caso, avanzan sin resistencia, descontroladas. Y el apriete parece no tener fin. Especies de vampiros insaciables y envalentonados porque NO TIENEN RESISTENCIA. A cada pedido reciben un SÍ SEÑORA. Y si hay algún “no por ahora”, ese “por ahora” dura exactamente 10 días.

En efecto, el 3 de abril prorrogamos la ordenanza de emergencia en transporte de colectivos obturando la transferencia de 15 choferes a la planta municipal porque los salarios de esos trabajadores ya están garantizados con el subsidio municipal. Transferir esos 15 choferes le hubiera significado a Sol Bus una ganancia de entre 700 y 800 mil pesos mensuales (calculando salarios, cargas sociales y previsionales). Con madurez y responsabilidad los concejales establecimos que si hay transferencia de trabajadores de la empresa a la Municipalidad (siempre con acuerdo del chofer y su gremio y con un máximo de 15 personas), el subsidio se reduce proporcionalmente.

Obturada -decía- la posibilidad de generarse ganancias por esta vía, nuestra señora Lagarde pidió -y consiguió- aumentar boleto. Casi 5 pesos por boleto, por 5.000 boletos cortados por día, durante 30 días arroja un resultado de 750 mil pesos mensuales. O sea: lo que no consiguió por allá, lo obtuvo por acá.

Los mercedinos, por nuestro lado, conseguimos una nueva frustración, además de otro ataque a la economía de trabajadores, estudiantes, jubilados. Dicho de otra manera, volvimos a ser víctimas de -en esta ocasión- una cuádruple estafa:

 

1) por el pésimo servicio -en diseño de recorridos y frecuencias que no se revisan;

2) por la renuncia a planificar una ciudad con menos autos y motos y más pasajeros, peatones y ciclistas. Como las ciudades en donde se prioriza la calidad de vida de sus vecinos;

3) por la tragedia cotidiana del caos vehicular, la polución, contaminación sonora y los siniestros que truncan vidas o las confinan en salas de hospital. Y que además de los dramas personales y familiares, los inconvenientes laborales, de estudios abandonados por internación y las pérdidas materiales, provocan el colapso del sistema de salud pública;

4) porque entre todos los mercedinos “garantizamos” no la prestación del servicio sino las utilidades de la empresa. La prestadora del servicio urbano de pasajeros de la que los mercedinos -gracias a la actitud (o falta de) de la Municipalidad- somos una especie de socios minusválidos a quienes les toca poner para que la concesionaria asegure sus ganancias.

Lo mismo que pasa entre el Gobierno Nacional y el FMI.

 

Pablo Muract - Concejal Bloque Mercedinos por el Cambio

Miércoles, 27 Marzo 2019 09:51

Esta recurrente afirmación parece erizar a varios. No soportan escuchar que mediante canticos espontáneos o fundadas suposiciones teóricas se compare al actual modelo económico implementado por este gobierno con el programa de la dictadura. 

Voy a tratar de analizar de manera simple las similitudes y diferencias de las Políticas Económicas implementadas por el actual Gobierno de Cambiemos y las llevadas adelante por la Dictadura Militar en el periodo 1976/1983.

Como diferencia central podemos afirmar que la llegada de Cambiemos al Gobierno Nacional en la persona de Mauricio Macri se dio en el marco de elecciones  democráticas y con la participación total de todos los partidos políticos sin ningún tipo de proscripción. En las antípodas, la Junta Militar en 1976 tomó el gobierno de manera autoritaria y con un nivel de violencia que la destacó de entre las demás que asolaron Latinoamérica.

Esta diferencia sin embargo parece mínima si vemos cómo ambos Sistemas Políticos coinciden en las alineaciones de política internacional y en su proyecto económico. Solo se adaptan al parecer al momento político regional, ya que la dictadura se encuentra en sincronía con situaciones similares sufridas por países latinoamericanos y de la misma manera, Macri llega al poder embarcado en una ola de “derechas” que se observa en este preciso momento en toda la región.

Respecto puntualmente a las políticas económicas podemos señalar similitudes que figuran en la presentación del programa económico  de Martínez de Hoz de 1980:

  1. Eliminación de subsidios a los servicios públicos: Esta política implica el cambio total respecto a la distribución de la riqueza, que pasa de los sectores más extensos de la comunidad al bolsillo de unos pocos. En aquel entonces y ahora, sectores ligados fuertemente al poder gubernamental.
  2. Apertura de la importaciones; hiriendo de muerte a la industria nacional. A estos dos sistemas políticos que nos estamos refiriendo, los precedieron intentos de industrializar el país.
  3. Ajuste de Salarios; de nuevo la redistribución de salarios. Utilizando como excusa detener la espiral de alza de inflación se busca el ajuste en el trabajador. Esta variable es utilizada de la misma manera, demostrando claramente una visión empresarial de la cosa pública.
  4. Otra similitud surge si vemos que la clase históricamente más beneficiada de la Argentina no va a dejar de serlo en estas etapas históricas: Ambos sistemas llevan adelante una libertad total del tipo de cambio y eliminación de retenciones que favorecen a la Clase Oligarca Agro-Exportadora. Como pequeña diferencia, podemos llegar a afirmar que en el Gobierno de Cambiemos existe una nueva “clase” surgida a la luz de la implementación de estas políticas: El sector Financiero especulativo.

Seguramente existen varios aspectos más, pero a mi entender, estos son los más relevantes.

Miércoles, 13 Marzo 2019 11:23

Todos sabemos que este 2019 se van a realizar elecciones. Ahora bien, a continuación, frente x frente, nos vamos poniendo en clima electoral con una pequeña referencia de quienes van a disputar las elecciones en nuestra provincia.

Frente Juntos por la Gente; La figura de Adolfo Rodriguez Saá es la cara visible del espacio en toda la provincia. Va a centrar su campaña en esta y en las exitosas gestiones en lo que hace a la construcción de viviendas y el fomento de la industrialización producido en la provincia. Recientemente alejado del Partido Justicialista puntano Adolfo ha conformado este frente con Mercedinos x el Cambio de José Giraudo  y el MID de Alume. La inmensa mayoría de la dirigencia lo reconoce como el autor intelectual de la histórica elección del 2017 que lo postuló Senador Nacional. Su talón de Aquiles va a ser, al igual que en años anteriores, la ciudad capital.

Frente Unidad Justicialista; Alberto Rodriguez Saá plebiscita su gestión. Siendo la cara visible del oficialismo provincial y con todo el potencial económico del estado a su disposición, el actual gobernador se ve en la tarea de no cometer los mismos errores de comunicación y estrategia que en el 2017 y tiene como su principal opositor a quien cimentó el poder que hoy detenta. Un equipo de jóvenes que van a intentar ser los nexos entre la visión grandilocuente del “Gober” y las necesidades que la población tiene. Cuenta con el apoyo político del Kirchnerismo puntano y con el sello del Partido Justicialista. Las obras públicas ( Con epicentro en el Mega Hospital de la capital) van a ser el eje de su campaña, sostenida por un ejército de medios a disposición.

Frente Cambiemos; Este Frente político supone un armado poco convencional. El PRO y la UCR puntana, han elegido a dos peronistas (Poggi y Ponce) para conformar la fórmula a Gobernador y vice. Dos cosas van a condicionar la performance del sector en la contienda electoral: la pésima gestión del Gobierno Nacional, con impacto negativo en las provincias del interior argentino por un lado y las profundas grietas que dejó el armado de listas en todos los sectores. Dentro de la UCR , el proceso previo de elecciones partidarias, consagró a un sector que no se encuentra representado en la conformación de listas, lo que pone en duda el trabajo electoral conjunto que se pretende. En tanto el PRO, ha sufrido varias divisiones internas a causa de algunas cuestiones personales ventiladas a la opinión pública, que han afectado la imagen de varios de sus principales dirigentes. Aspiran a triunfar en San Luis Capital y realizar una buena elección en el resto de las comunas.

Seguramente este año nos promete muchos hechos políticos para analizar en todos los niveles. Villa Mercedes, San Luis y hasta nuestra querida Argentina van a vivir este año, una elección que va a condicionar su futuro.

Sábado, 02 Marzo 2019 09:48

El domingo pasado la nota principal de tapa de La Nación fue la suspensión de 12.000 subsidios porque los beneficiarios no habían cumplido con la exigencia de cursar estudios. Supongamos, aunque la nota está firmada por Mariano Obarrio cuya solvencia deja mucho que desear, que el dato es rigurosamente cierto. ¿Y? Se trata del plan Hacemos Futuro que tiene 400.000 beneficiarios, de los cuales los suspendidos son un escaso 3% que se vuelve más insignificante cuando se lo pone en correlación con todos los planes sociales. En cualquier caso, en términos de personas y de presupuesto, la cifra es ínfima, irrelevante, menos para los responsables del diario.  Sin dudas (porque no hay otra explicación) lo que se quiso transmitir fue la idea de que los pobres (no solo los 12.000 sino todos) sacan provecho de la generosidad estatal. O sea que los desempleados y marginales viven a costillas de todos nosotros. Y que hay que terminar con esta situación, sin prisa pero sin pausas, porque no se puede hacer más rápido.

En esa misma edición, La Nación resucita a Juan Carlos de Pablo (alguna vez invitado perenne de Bernardo Neustadt) para que escriba en contra de las jubilaciones otorgadas sin los aportes suficientes y contra los docentes que supuestamente abusan de las licencias. La semana anterior había estado de invitado en lo de Bonelli, probablemente para decir lo mismo, pero en versión oral y sin nadie que edite se entendió poco de lo que dijo.

El diputado marplatense Guillermo Castello, de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley para que se suspenda “toda prestación económica que reciba por parte del Estado el autor de delitos o contravenciones cometidas en ocasión de manifestaciones públicas”.  Un chantaje, o te quedás tranquilo o te quitamos la plata. A cambio de un plan hay que resignar el derecho constitucional a manifestarse. Porque dentro del ámbito de la contravención entra cualquier cosa, como por ejemplo un corte de calle o la ya remanida resistencia a la autoridad.

Por otra parte, ya el objeto de represión no se limita a los manifestantes. Los participantes del verdurazo y las personas que se acercaron no cortaban calles ni entorpecían el sagrado derecho a la circulación, sino que estaban en un costado de la Plaza de Mayo, lo que no fue obstáculo para que la policía golpeara a mansalva y requisara toda la mercadería, al igual que es costumbre hacer con los vendedores callejeros. Nunca se informa esa mercadería se reintegra a sus dueños o si su decomiso es parte del castigo por ocupar ese lugar público que es de todos, menos de ellos.

Se reprime cualquier forma de no resignación de aquellos a los que se titula “pobres”. Que en lenguaje cambiemita tiene sus acepciones particulares. O es una abstracción que se esconde detrás de la “pobreza” (pobreza cero, disminución a aumento de la pobreza o la indigencia –su pariente cercano-, gente en situación de calle) o es alguien concreto pero que está en inferioridad de derechos porque no tiene los ingresos suficientes. También puede servir de decorado en los timbrazos. Si es alguien morocho, mejor. Porque en el imaginario de Cambiemos, los pobres son todos morochos, sobre todo si reciben planes, por eso hay que hacer conteos como los que reproduce con placer Obarrio.

Esta equivalencia entre situación y valor social y color de la piel es una forma de racismo que se acentúa con la crisis económica, sobre todo en la clase media baja que siente sus posiciones amenazadas. Esos sentimientos no son nuevos. Pero sí lo es su expresión abierta y en espacios públicos. Y hasta hay una gastronomía diferencial: flan vs. choripán. Hay incomunicadores sociales que hablan de “negros de mierda” a micrófono abierto.

El gobierno sanciona explícitamente este estado de cosas con el dibujo del plan del Ministerio de Producción, en el que unos siete rubios vestidos de manera elegante sostienen sobre sus hombros el peso de una enorme cantidad de morochas y morochos enfundados en ropas compradas en La Salada.

Infobae, otro de los órganos que expresan lo que el gobierno quiere que se diga –al punto que entre sus columnistas recurrentes figuran Fernando Iglesias y Silvia Mercado- califica al dibujo como una anécdota.

Pero frente a esa nuestra tan gráfica de cómo se piensa la sociedad, resulta complicado hablar de anécdota. No es fácil pensar que ese dibujo fue una ocurrencia personal y que no fue supervisado por unas cuantas personas, probablemente el propio Dante Sica. Es decir que es una representación oficial, un documento de la concepción social que tiene Cambiemos y que no es objeto de debate dentro de la coalición pese a las rebeldías electoralistas de los radicales.

Para decirlo de otro modo, en la versión oficial, los pobres son un mal no siempre necesario. Sirven para esas tareas de las que no quieren ocuparse, pero no son objeto de ninguna estrategia de inclusión. Los planes se entregan para que no estalle todo y se establecen exigencias para poder suspenderlos y echarles la culpa a los beneficiarios. De pronto, estas personas que han visto pobres solo por la tele, gobiernan un país en el que cada vez hay más pobres. Y a los cuales únicamente les reservan represión, spots publicitarios, planes que exigen ser más buenos que Lassie atada y silencio cuando se les cercenan sus derechos. La idea de justicia macrista es excluyente y punitiva, es quitar (como en el caso de las pensiones a discapacitados) para que nadie se vea beneficiado de “lo que no le corresponde”. Ahí están puestos todos sus esfuerzos, esos que aplaude la tapa de La Nación.

Martes, 19 Febrero 2019 10:24

En febrero, la valoración negativa del desempeño del Gobierno de Mauricio Macri registró un fuerte incremento (+6,5%) y una leve caída de la valoración positiva (-1,1%), provocando una ampliación del diferencial negativo de imagen que se amplía a -32,4%.

La preocupación por la Inflación, que había cedido en los últimos 3 meses, vuelve a ascender en febrero a 34,9%, luego de un rebote de 4,3 p.p. De esta manera, las preocupaciones económicas vuelven a ascender y llegan al 54,0%. Al mismo tiempo, se registra un rebote de la preocupación por la Corrupción (+2,3%), que es señalada como el principal problema por el 19,7%.

Las expectativas sobre el futuro del país ratifican la tendencia bajista de enero. En febrero se registra una caída del optimismo sobre el futuro del país (-2,2%), y un incremento del pesimismo (+3,9%), profundizando el diferencial negativo (predomino del pesimismo). Mientras que respecto del futuro personal, febrero no muestran grandes variaciones, registrándose una leve caída del optimismo (-0,5%), pero una también caída del pesimismo (-0,9%).

En materia electoral, la tendencia en el voto oficialismo/oposición no muestra variación en la tendencia de voto al oficialismo, que permanece en 30,8, mientras que si se registra un incremento de 2,9% en la tendencia de voto a Otra Fuerza Política que llega a 53,8, el máximo de los últimos 8 meses.

Mirando la tendencia electoral por espacio político, tampoco observamos grandes modificaciones respecto del registro de diciembre. A un oficialismo que registra un 30,8%, le surge como principal opción opositora el Kirchnerismo y aliados que por primera vez en la serie registra más intención de voto que Cambiemos (31,4%). El Peronismo Federal (Alternativa Federal) también registra un incremento en su intención de voto (+1,9%), pero aún permanece lejos de los niveles de apoyo de Cambiemos y el Kirchnerismo, ratificando un escenario de polarización del voto.

En términos de Imagen, María Eugenia Vidal sigue siendo la dirigente con mayor imagen positiva, pero en febrero registra por primera vez un diferencial negativo (la imagen negativa supera a la positiva por 0,5%). El único dirigente que registra un diferencial positivo de imagen es Roberto Lavagna, cuya diferencia entre imagen positiva y negativa es de +8,8. Al efectuar la apertura del punto medio (ver la tendencia dentro del “Ni bueno ni malo”), Vidal vuelve a mostrar un diferencial positivo.

Por el lado del Presidente Mauricio Macri, en febrero registra por primera vez una imagen negativa superior al 50% (52,1), mientras que su imagen positiva registra un leve descenso y se ubica en 30,3%. Se trata de una composición de imagen ya bastante parecida a la de Cristina Fernández de Kirchner que registra mayor imagen negativa (53,7%) pero mejor imagen positiva (33,3%).
o El resto de los dirigentes (donde se incluyen varios candidatos a Presidente), muestran diferenciales de imagen negativos. De hecho, de todos los candidatos a Presidentes evaluados, solo dos (Juan Manuel Urtubey y Felipe Solá) tiene una imagen negativa inferior al 45%. Con muchos candidatos con más del 50% de imagen negativa.

Sábado, 26 Enero 2019 09:26

Crítica, autocrítica y síntesis. Una reflexión sobre la vacuidad teórica de estos tiempos, por José Cornejo Pérez, director de AGENCIA PACO URONDO.

Desde la derrota presidencial de 2015, un sinfín de compañeros y compañeras se pasan la posta. En el reclamo, los más audaces cuestionan a CFK, lo más prudentes arrancan con la cantinela "porque los pibes de La Cámpora bla-bla". Cautelosos, no sea cosa que en nueve meses CFK esté ganando de nuevo.

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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