Martes, 21 Mayo 2019
Viernes, 15 Febrero 2019 12:37

MINERÍA A CIELO ABIERTO: AÚN HAY PELIGRO

A fines del 2018, el gobierno provincial dio a conocer su resolución por la cual se decretó la caducidad de la concesión dada anteriormente a la multinacional australiana Latin Resources para la explotación de litio en la mina Géminis, próxima a San Francisco del Monte de Oro. Se trataba de una explotación a cielo abierto con fuertes posibilidades de destruir o contaminar las nacientes y cursos de varios ríos provinciales.

En octubre del año pasado, en tres notas analicé las serias amenazas de ese proyecto minero para esa zona y para la provincia toda. (ver www.tochimoreno.com.ar).

No obstante la decisión gubernamental, los vecinos de San Francisco movilizados en rechazo a ese proyecto, no están del todo satisfechos. Es que el decreto se sustenta en un argumento formal, la demora en cumplir obligaciones por parte de la empresa beneficiada con la autorización original. Nada dice esta norma gubernamental de cuestiones de fondo, por lo que queda abierta la puerta para que en el futuro otras empresas se presenten y puedan acceder a esa pretendida explotación. Tampoco esa medida sirve como antecedente para juzgar y resolver sobre las pretensiones de esa y otras empresas, por casi 300.000 hectáreas en toda la provincia.

¿Cuáles son a mi juicio estas cuestiones de fondo?

La mega minería y minería a cielo abierto

Debemos tener presente en primer lugar, que los minerales tan necesarios para nuestro actual modo de vida, sumado a la sobre explotación de los yacimientos conocidos, ha logrado la extinción de las vetas en las que los minerales suelen encontrase de modo fácilmente identificable y en altas concentraciones. De ahí que la explotación por galerías subterráneas ha dejado de ser rentable, siendo reemplazada por la búsqueda de minerales diseminados en distintos tipos de formaciones geológicas. En estos casos, al encontrarse los minerales en concentraciones de unos pocos gramos por toneladas de roca, se los extrae mediante un arsenal de maquinarias, uso de químicos, explosivos y grandes extensiones de terreno. Por eso el apelativo de mega minería. La que lleva a la necesidad de realizar grandes excavaciones que pueden medirse en kilómetros de largo, por cientos de metros tanto en ancho como en profundidad. Dejando enormes huecos en el suelo, los que nunca vuelven a ser lo que fueron, destruyendo todo lo que originalmente existía en la zona. Se les exige, sin éxito, a las empresas que terminada su explotación vuelvan a su lugar las toneladas de roca extraídas. Aunque lo hagan, lo destruido, destruido queda, sin remedio. Para estos inmensos pozos se producen múltiples explosiones, que sacan miles de toneladas de roca por día, que luego son molidas y tratadas químicamente hasta lograr finalmente el producto mineral buscado. Los químicos usados, son todos contaminantes en distintos grados de gravedad. La historia minera mundial de los últimos 50 años es lamentablemente rica en casos graves de desastres ambientales por el fracaso de las pretendidas medidas de seguridad; siempre de la mano de la desmedida ambición de las grandes mineras multinacionales, que las pone claramente en rol de asesinos del medio ambiente y de miles de personas.

Este tipo de minería requiere gran cantidad de energía, millones de litros de agua por día, grandes superficies para el movimiento de maquinaria, campamentos, depósitos de residuos, etc.;  dando por resultado la destrucción de la geografía y el paisaje, acumulación de miles de toneladas de desechos rocosos, la destrucción de la flora, expulsión de la fauna,  la destrucción de glaciares si los hubiese en la zona explotada, de manantiales, arroyos, bañados,  afectando seriamente la hidrografía, la que también es agredida por los restos de los químicos usados para purificar el mineral buscado, el más grave de todos es el cianuro, usado especialmente en la explotación del oro.

Tenemos así que la mega minería va dela mano con la minería a cielo abierto, en una trágica unidad pensada tan solo para el presente, para potenciar la ganancia empresarial con total desprecio del medio ambiente, de la vida en todas sus formas y ninguna responsabilidad para con el futuro.

La legislación provincial

En mis notas del año pasado me referí a las leyes provinciales que reglamentan la actividad minera y la protección ambiental. La buena intención de legislar estos temas no basta, al menos en nuestro caso, porque hay carencias que son puerta abierta para que la amenaza sobre el medio ambiente integralmente concebido, siga latente. De ahí seguramente, la disconformidad de los vecinos de San Francisco del Monte de Oro.

De las carencias

La ley Nª IX-0634-2008 de Preservación y Restauración Ambiental del Sector Minero expresa en su artículo 1° que procura “… garantizar la preservación de los recursos naturales, con especial énfasis en la tutela del recurso hídrico, la biodiversidad, el ambiente y la calidad de vida de todos los habitantes”, a tal efecto lista las   sustancias químicas cuyo uso prohíbe.  Están las más conocidas “… y otras sustancias tóxicas similares en los procesos mineros metalíferos de prospección, cateo, exploración, explotación, beneficio y/o industrialización, de minerales metalíferos obtenidos a través de cualquier método extractivo.”

Lo que falta en esta ley es específicamente   la prohibición de la mega minería y de la minería a cielo abierto. Esa omisión es grave porque omite la unidad entre contaminantes y destrucción ambiental; no prohíbe las excavaciones con tal que se lleven la roca extraída para ser tratada químicamente en otras provincias. Podemos quedarnos sin la contaminación química, pero sí con la destrucción ambiental. Queda claro, las dos son dañinas, no se quiere ninguna.

Insisto en esto de prohibir la minería a cielo abierto, porque el hoy gobernador Alberto Rodríguez Saá, siendo pre candidato a Presidente de la Nación en el 2011, dijo en declaraciones periodísticas conceptos como “tengo premios internacionales por mi posición con el medio ambiente”, “Cuando llegue a la presidencia terminaré con la explotación de la minería a cielo abierto y con contaminantes…  Si seguimos depredando el ambiente dentro de tres décadas tendremos problemas que serán incontrolables.” A un medio mendocino le dijo: “Todos los partidos se tienen que expresar en contra de la minería a cielo abierto con químicos que contaminen.”

Años después, diciembre de 2016, en programas radiales de la ciudad de Buenos Aires insistió:” Estoy en contra de la minería a cielo abierto, de estos que vienen, depredan todo, se van y no dejan un peso acá.”

En esa misma línea, recuerdo la Ley IX – 0749-2010, Plan Maestro Ambiental: Tratado de paz entre Progreso y Medio Ambiente. Estrategia 2010-2020, también sancionada durante ese anterior período gubernamental de hoy gobernador. Ley que dice en uno de sus artículos “Habrá Paz entre la generación de energía y el clima de la Tierra, entre la producción, los residuos y la limpieza de los ecosistemas y entre el consumo y los recursos”.

Vale recordar estas expresiones de Alberto Rodríguez Saá porque la ley a la que me refiero fue sancionada en 2008, durante su anterior mandato como gobernador. Es necesario que las ideas verbalizadas   en campañas electorales, se transformen en ley, la que a su vez debe concretarse en acciones gubernamentales.

De coherencia se trata.

El Impacto Ambiental

Volvamos a nuestras leyes, ahora la IX-0876-2013 – Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) cuyo artículo 5º reza así: “Ningún proyecto, emprendimiento, obra, instalación o actividad que sea susceptible de degradar el ambiente, alguno de sus componentes, o afectar la calidad de vida de la población, en forma significativa, podrá iniciar su ejecución en la Provincia sin el previo cumplimiento del procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA).”

Para este EIA, el gobierno debe contar con:  a) Una dependencia que lo haga; b) Un cuerpo de inspectores y profesionales debidamente capacitados y equipados; c) Un laboratorio propio o contratado, debidamente equipado para el estudio de las muestras extraídas; d) Asignación presupuestaria suficiente, a efectos de cubrir los costos que la actividad de control y fiscalización requiere.

Bien por estas exigencias y precisiones, sólo que no sabemos si se han cumplimentado.  Siendo que el daño ambiental nos afecta a todos y por muchas generaciones venideras, el pueblo todo debe conocer cuál es la dependencia responsable, quiénes la integran, qué formación específica poseen, cómo está equipado el o los laboratorios actuantes, etc.  Información que debe estar publicada permanentemente y con fácil accesibilidad.

Mientras que la ley precisa que el EIA es de responsabilidad gubernamental, nos encontramos con el artículo 13 que dice: “El estudio de impacto ambiental deberá ser presentado por el sujeto obligado… “

Luego, el artículo 14 precisa que “Los EIA serán realizados a costa del titular del proyecto, emprendimiento, obra, instalación o actividad …, siendo exigible que el profesional que realiza las conclusiones se encuentre debidamente inscripto y habilitado por la Autoridad de Aplicación. El resto de los profesionales intervinientes sólo deberá acreditar su título profesional con competencia para firmar los estudios que realiza y la matrícula Provincial cuando exista el respectivo colegio profesional en la Provincia.”

Hay contradicción porque en definitiva la empresa minera es la que hace el EIA con profesionales a su elección de entre los inscriptos y matriculados en un colegio profesional. No hay en la provincia un colegio específico de profesiones en temas ambientales.  La exigencia de título profesional es tan ambigua como pobre. Debe pedirse formación específica y antecedentes en evaluaciones ambientales, tanto como de lugares de trabajo, debiera considerarse negativamente la experiencia en empresas con antecedentes de destrucción ambiental, sean mineras, constructoras, energéticas, agropecuarias, etc.

Siempre está posibilidad de que empresas tan poderosas paguen informes favorables a sus proyectos. Habrá que encontrar la forma de impedirlo.

Darle tanto margen de maniobra y elección a las empresas, grandes o pequeñas, es dejar que el zorro cuide el gallinero.

Nunca las ganancias empresariales o las ambiciones políticas, pueden ser más importantes que el medio ambiente.

Ampliar y perfeccionar las leyes

Estas cuestiones y otras que puedan surgir de un intenso trabajo en equipo, deben ser incluidas en la legislación para mejorarla y garantizar que nuestro medio ambiente sea realmente protegido, no desde lo coyuntural y formal, sino desde una visión integral que resuelva no solo lo actual, sino previendo lo que necesitan las futuras generaciones.

Se trata, insisto, de coherencia entre lo dicho y lo hecho.

Se trata también y por, sobre todo, de cumplir con el concepto del destino universal de los bienes, el eterno ignorado, tanto en cuestiones ambientales, como en la economía que nos rige.

Siendo que tanto el actual gobernador, como buena parte de la dirigencia opositora han sabido expresarse en contra de la destrucción ambiental, particularmente en temas de la minería, no debería ser utópico esperar un acuerdo legislativo que concrete estas reformas en el marco del diálogo constructivo del que tanto suele hablarse.

De no darse estas y otras mejoras a nuestras leyes, el temor a nuevos intentos de minería a cielo abierto y contaminante, seguirá presente.

De no darse un acuerdo entre todos, alguien debiera efectuar la propuesta en el ámbito legislativo, para que nos quede claro a todos quién está del lado de la protección ambiental y quién no.

SAN LUIS. Febrero 11 de 2019

Publicado en San Luis

En septiembre de 2017 una empresa australiana -Latin Resourses- dedicada a la minería y que tiene algunas concesiones en San Luis, anunciaba que "resultados de un mapeo geológico indican la presencia de alentadores grados de litio en la mina Géminis, que se encuntra próxima a San Francisco del Monte de Oro.
Agregaban que "existen oportunidades de desarrollo de una mina a cielo abierto", y que en otras zonas aún no excavadas "hay señales alentadoras para la prospectiva".
El sitio web "El Semiárido" indicaba en agosto pasado que la presencia de Litio en esta provincia fue comprobada en 1935; y que con la creciente demanda por su uso en baterías, durante 2017 fueron dos empresas transnacionales las que iniciaron exploración en diferentes puntos de San Luis.

El litio posee diversos usos, el más extendido es en baterías (39%): teléfonos celulares, computadoras portátiles, herramientas eléctricas y vehículos híbridos o eléctricos, entre otros.
En los próximos años se espera que las baterías demanden las dos terceras partes de la producción de litio, con un crecimiento considerable para el uso en movilidad urbana (autos, bicicletas y motos eléctricas).
Actualmente existen dos proyectos en producción en el país: el Salar del Hombre Muerto/Mina Fénix, que produce desde 1997 en Catamarca; y el Salar de Olaroz en Jujuy que alcanzaría capacidad plena en 2017 tras un año y medio de producción en ascenso.
Argentina se encuentra en cuarto lugar en cantidad de reservas probadas de litio, aunque dependiendo de las fuentes, puede aparecer tercero, y posee entre el 25% y 30% de los potenciales recursos del denominado “triángulo del litio” (integrado junto a Bolivia y Chile). El país cuenta además con yacimientos de litio en pegmatitas en etapa de exploración.
Las pegmatitas son un tipo de granito caracterizadas por sus grandes cristales de cuarzo, feldespato y mica.

Hay dos maneras de obtener litio: mediante extracción de minerales litíferos en explotaciones mineras y la extracción en salares, mucho más accesible y económica. Argentina tiene yacimientos de los dos tipos. Los primeros se concentran entre San Luis, Córdoba, Catamarca y Salta.
Los salares se integran en lo que se conoce como el "triángulo del litio" conformado entre nuestro País, Bolivia y Chile. Argentina se encuentra entre el tercer y cuarto lugar (de acuerdo a las fuentes consultadas) en cantidad de reservas probadas. Actualmente hay dos proyectos en producción: Catamarca, con más de una década de antigüedad, y Jujuy, en producción plena desde el pasado año.

El doctor de la UBA Bruno Fornillo estudo en San Luis hace poco más de tres meses. Conferenció en la ULP sobre “Litio: mineral estratégico para las energías del futuro”. Entonces comentó que las investigaciones -junto a un grupo de profesionales- sobre el litio iniciaron aproximadamente en el año 2006. “Por entonces nos dimos cuenta de que es un mineral estratégico. Entonces empezamos a trabajar y a pensar sobre el litio, y qué posibilidades tenía para la Argentina”, indicó.
“Es un componente esencial de las baterías contemporáneas, como las baterías para dispositivos electrónicos, y además produce la tracción de los vehículos eléctricos. A su vez, la generación renovable de energía, por ejemplo de un panel solar, precisa de las baterías de litio para guardar la energía que produce. El litio es fundamental porque es clave para la constitución de estas baterías”.
El investigador del CONICET también afirmó que vivimos en una época de transición energética y al respecto explicó: “Esto quiere decir que los combustibles fósiles (el gas, el carbón, el petróleo) tienen un tiempo de vida relativo, prontamente se van a acabar. Además, esa quema de combustible fósil es la principal causa del cambio ambiental global. Por otra parte, vivimos en una sociedad atada al consumo. Gastamos un planeta y medio por año, y estamos próximos a gastar más. Esta transición energética supone incorporar cada vez más energías renovables y sustentables”.
Y añadió: “Por eso es importante hablar de esta nueva ‘industria verde’ que va a utilizar electricidad, porque las energías renovables producen electricidad. Dentro de unos años se van a utilizar las baterías de litio en muchas cosas”.
Fornillo se refirió a las políticas que se llevan adelante en los vecinos países con respecto al litio. “Bolivia procura pasar de la materia prima a la batería bajo control estatal; Chile lo considera un recurso estratégico; y Argentina ofrece la posibilidad de extraer el litio en manos extranjeras, es decir que vienen por este recurso y por las ganancias que van a obtener”, sintetizó ante el público.

“La Argentina puede convertirse, en tres o cuatro años, en el principal exportador de litio a nivel global. Por eso no sería bueno que nuestro país exporte la materia prima y nuevamente compre el producto terminado. Tenemos la oportunidad para dejar ese rol y ocupar un lugar importante”, aseguró el científico. Y contó: “No hay una política del Estado nacional de pasar del litio a la batería, no existe esa estrategia. Y Argentina tiene como virtud un entramado científico muy significativo, ya que en el CONICET hay 269 personas que se dedican especialmente a la cuestión litio”.

Volviendo al anuncio de la empresa australiana el año pasado, el gobierno de San Luis salió al cruce sobre el "mapeo geológico detallado" y el muestreo de la mina Géminis -que arrojaron indicios "alentadores" sobre la existencia de litio- y negó que la empresa tenga autorización legal para hacer esos estudios. En el mismo sentido envió inspectores y realizó controles. Los técnicos de la cartera ambiental visitaron la zona para realizar una exhaustiva inspección y determinar el estado de situación, según reportó la Agencia de Noticias San Luis.
"Observamos antiguos acopios de cuarzo, pero se corroboró que no ha habido extracción minera y que el lugar se encuentra en la misma situación que la constatada en inspecciones anteriores y no se hallaron rastros de maquinaria ni residuos de ningún tipo", informaron desde el Programa Fiscalización y Control en septiembre de 2017. Desde entonces no se conocieron más informaciones relacionadas con la situación de las explotaciones.

“ABC Litio”: hacia una red plurinacional en defensa de la soberanía

 

Federico Nacif: Sociólogo (UBA), becario CONICET en Temas Estratégicos (IEALC), integrante del Programa Socio Ambiental PIIdISA (UNQ)

A pocos días del III Seminario Internacional “ABC del Litio Sudamericano” (organizado esta vez en Chile por la Universidad de Antofagasta, los días 26, 27 y 28 de Julio), el sitio enfocado a los acontecimientos que ocurren en Latinoamérica, NODAL, presentó un suplemento temático que pretende ser una pequeña muestra de la red “ABC Litio” y a la vez una justificación para consolidarla. La convocatoria se enmarca así en una firme convicción compartida por las distintas personas e instituciones que la integran: sólo la transformación democrática de la producción científica y tecnológica posibilitará en nuestro continente la emergencia de una alternativa real y sustentable al desarrollo extractivista dependiente.

A pesar de la extensa trayectoria recorrida por Argentina, Bolivia y Chile en el desarrollo de sus grandes reservas de litio, no existe hasta el momento ningún tipo de coordinación oficial para la elaboración de lineamientos estratégicos de alcance regional. Desde 2013, sin embargo, intelectuales y protagonistas sociales de distintas nacionalidades, impulsan una red temática comprometida con la defensa de la soberanía nacional.

Según las estimaciones más modestas, los salares andinos de Argentina, Bolivia y Chile concentran alrededor del 80% de las reservas mundiales de litio en salmueras, un factor clave para el desarrollo de una nueva generación de baterías recargables, utilizadas por la electrónica portátil, por los nuevos vehículos eléctricos y por los sistemas de energías renovables en pleno despegue tecnológico. A diferencia de la minería del litio, las salmueras contenidas en los salares sudamericanos permiten obtener carbonato de litio de alta pureza con los costos productivos más bajos del mundo.

Según el Servicio Geológico de EEUU (USGS), sólo dos operaciones de litio radicadas en el salar de Atacama de Chile, a cargo de SQM y Albemarle, y una en el salar del Hombre Muerto en Argentina, a nombre de FMC Lithium Corp., explican desde hace más de 15 años alrededor del 50% de la oferta global de litio y más del 80% de la producción de litio a partir de salmueras (más de 100.000 toneladas de CLE en 2017). Tanto los proyectos de Chile como de Argentina, fueron desarrollados originalmente con participación de empresas estatales y luego privatizados durante las décadas de 1980 y 1990. En la actualidad, las tres empresas transnacionales, junto a las nuevas corporaciones extractivas, automotrices y financieras que buscan participar del creciente mercado, presionan por expandir su producción o acceder a nuevos yacimientos, reeditando en cada caso las tradicionales promesas incumplidas del desarrollo local.

Mientras tanto, desde el año 2008, Bolivia impulsa un novedoso plan nacional de industrialización, sobre la base de la reserva fiscal sobre todos los salares y la creación de una empresa 100% estatal, única habilitada por el código de minería para la exploración y explotación de los recursos evaporíticos. A diez años de la inauguración de las primeras plantas piloto sobre el Salar de Uyuni, y tras un extenso y dificultoso proceso de aprendizaje en la práctica, la flamante YLB acaba de contratar la construcción de las plantas industriales de potasio y litio (previstas para 2018 y 2019), mientras elabora un complejo contrato de inversión productiva, inédito en la región, con la empresa alemana ACI Sistems, para la instalación de una fábrica de baterías de litio y materiales catódicos, capaz de abastecer la totalidad del mercado europeo.

A pesar de esta extensa trayectoria, las reservas de litio sudamericanas no protagonizaron aún ninguna coordinación política oficial de verdadero alcance continental: ¿Debe la región limitarse una vez más al papel de proveedora de materia prima? ¿Puede impulsar un proceso de industrialización? ¿Bajo qué condiciones sociales y económicas, políticas y geopolíticas, tecnológicas y ambientales?

Guiados por la necesidad de abordar esta nueva versión del viejo dilema del desarrollo dependiente, el Programa Socio Ambiental de la Universidad Nacional de Quilmes (PIIdISA-UNQ), junto con el Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”, realizaron en 2013 el primer seminario “ABC del Litio Sudamericano: ¿nuevo commodity o recurso estratégico?”, que reunió por primera vez, en un espacio público, libre y gratuito, a académicos, profesionales y protagonistas sociales de distintas disciplinas, instituciones y nacionalidades, para analizar las múltiples dimensiones implícitas en la cadena productiva del litio en general y en cada modelo nacional en particular.

A partir de allí, la realización del segundo seminario en 2015, junto a la publicación del libro “ABC del Litio Sudamericano”, fueron cristalizando en el surgimiento de un nuevo espacio académico, político y social, una suerte de red temática autodenominada “ABC Litio”, multidisciplinaria y plurinacional, comprometida con la defensa de la soberanía sobre las reservas sudamericanas de litio, a partir del intercambio respetuoso de las experiencias, los debates, los desafíos y los conocimientos adquiridos en cada país.

Fuentes:

https://www.cronista.com/negocios/Minera-australiana-encontro-litio-en-San-Luis-20170922-0063.html

http://www.telam.com.ar/notas/201709/206207-empresa-australiana-encontro-presencia-de-litio-en-minerales-de-un-yacimiento-en-san-luis.html

https://www.diariouno.com.ar/pais/el-gobierno-san-luis-desautorizo-una-minera-que-anuncio-haber-hallado-litio-20170928-n1478168.html

http://www.elsemiarido.com/san-luis-dos-mineras-australianas-exploran-yacimientos-de-litio-en-el-valle-del-conlara/

http://agenciasanluis.com/notas/2018/04/25/el-litio-forma-parte-de-una-revolucion-energetica-y-estoy-muy-entusiasmado-con-este-interes-en-san-luis/

http://agenciasanluis.com/notas/2017/09/27/el-gobierno-informo-que-la-firma-australiana-no-posee-autorizacion-legal-para-extraer-litio/

https://www.nodal.am/2018/07/abc-litio-hacia-una-red-plurinacional-en-defensa-de-la-soberania/

 

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