Viernes, 18 Octubre 2019

El año 2019 venía cargado de mucha expectativa respecto de lo que estaba x acontecer tanto en la política nacional como en la provincial y la municipal.

Respecto a lo provincial, es claro el triunfo contundente de Alberto Rodriguez Saá el pasado 16 de Junio, lo que supone que nada debería cambiar demasiado en la Provincia. Quizás solo reste definir bien cuál va a ser el rol político de Adolfo Rodriguez Saá, actual Senador Nacional y como se reconfigurará la oposición provincial (Poggismo, PRO y la UCR).

En la Nación estamos sumergidos en una crisis Pos-P.A.S.O. producida por dos aspectos: en primer lugar, la oposición derrota por amplio margen al actual presidente, que compite por la reelección. Alberto Fernandez vence a Mauricio Macri con un triunfo rotundo que pone al ejecutivo nacional en una situación inédita de vacío de poder. Por otro lado, en nuestro país contamos con un sistema electoral que indudablemente pone en evidencia la particularidad de la situación: aquel espíritu que primó al momento de pensar el sistema electoral argentino en la convención constituyente de 1994 de acercar temporalmente las elecciones y la asunción efectiva ( que la instancia electoral no esté tan alejada temporalmente del momento de asunción) no ha sido el adecuado en el caso que estamos analizando. Las P.A.S.O. sirvieron para elegir presidente. Una particularidad más de la democracia argentina.

De manera similar, aquí las elecciones municipales se realizaron de acuerdo a la estrategia del Ejecutivo provincial que eligió adelantarlas a las presidenciales. Por lo tanto vemos aquí un proceso político similar. Maximiliano Frontera venció en las urnas y se prepara a asumir una intendencia que hace más de30 años se mueve al son de la orquesta dirigida por Mario Raúl Merlo. Solo con las excepciones de las gestiones de Walter Aguilar y Beby Pereyra , podemos sostener que estas solo sirvieron para consolidar al proyecto merlista.

Es decir que tenemos en estos momentos al Presidente de la Nación Mauricio Macri y al Intendente Municipal Raúl Merlo en una situación inédita. Ostentan la legitimidad, pero al haber sido derrotados en las urnas, su poder real está cuestionado. Por ello, en la realidad, ese 10 de Diciembre aún se ve lejano.

Como para poner un poco más de condimento a esta espera, vemos otras similitudes. A nivel nacional parece que varios periodistas militantes de la revolución de la alegría macrista están más permeables a difundir las avanzadas judiciales contra el mismísimo primer mandatario. En nuestra ciudad , a partir del jueves próximo pasado, varios hechos ( Carnets de conducir, toma de terrenos, enriquecimiento ilícito e irregularidades en manejo de fondos públicos) pusieron en discusión la honestidad del Intendente, de su familia y evidenciaron serios problemas de gestión que formarían parte de la “pesada herencia” que recibirá el nuevo intendente municipal.

Ante estos hechos y en vistas de la continuidad del dinamismo político de un año electoral, creemos que la política debe ponerse los pantalones largos y hacer primar la cordura y la responsabilidad. No queremos episodios que se conviertan en manchas de nuestra historia. Ni en nuestro país ni en nuestro pueblo.

 DGP Marcelo Garcia.

Fundación Oktubre.

Publicado el Domingo, 25 Agosto 2019 11:58 Escrito por

El domingo pasado la nota principal de tapa de La Nación fue la suspensión de 12.000 subsidios porque los beneficiarios no habían cumplido con la exigencia de cursar estudios. Supongamos, aunque la nota está firmada por Mariano Obarrio cuya solvencia deja mucho que desear, que el dato es rigurosamente cierto. ¿Y? Se trata del plan Hacemos Futuro que tiene 400.000 beneficiarios, de los cuales los suspendidos son un escaso 3% que se vuelve más insignificante cuando se lo pone en correlación con todos los planes sociales. En cualquier caso, en términos de personas y de presupuesto, la cifra es ínfima, irrelevante, menos para los responsables del diario.  Sin dudas (porque no hay otra explicación) lo que se quiso transmitir fue la idea de que los pobres (no solo los 12.000 sino todos) sacan provecho de la generosidad estatal. O sea que los desempleados y marginales viven a costillas de todos nosotros. Y que hay que terminar con esta situación, sin prisa pero sin pausas, porque no se puede hacer más rápido.

En esa misma edición, La Nación resucita a Juan Carlos de Pablo (alguna vez invitado perenne de Bernardo Neustadt) para que escriba en contra de las jubilaciones otorgadas sin los aportes suficientes y contra los docentes que supuestamente abusan de las licencias. La semana anterior había estado de invitado en lo de Bonelli, probablemente para decir lo mismo, pero en versión oral y sin nadie que edite se entendió poco de lo que dijo.

El diputado marplatense Guillermo Castello, de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley para que se suspenda “toda prestación económica que reciba por parte del Estado el autor de delitos o contravenciones cometidas en ocasión de manifestaciones públicas”.  Un chantaje, o te quedás tranquilo o te quitamos la plata. A cambio de un plan hay que resignar el derecho constitucional a manifestarse. Porque dentro del ámbito de la contravención entra cualquier cosa, como por ejemplo un corte de calle o la ya remanida resistencia a la autoridad.

Por otra parte, ya el objeto de represión no se limita a los manifestantes. Los participantes del verdurazo y las personas que se acercaron no cortaban calles ni entorpecían el sagrado derecho a la circulación, sino que estaban en un costado de la Plaza de Mayo, lo que no fue obstáculo para que la policía golpeara a mansalva y requisara toda la mercadería, al igual que es costumbre hacer con los vendedores callejeros. Nunca se informa esa mercadería se reintegra a sus dueños o si su decomiso es parte del castigo por ocupar ese lugar público que es de todos, menos de ellos.

Se reprime cualquier forma de no resignación de aquellos a los que se titula “pobres”. Que en lenguaje cambiemita tiene sus acepciones particulares. O es una abstracción que se esconde detrás de la “pobreza” (pobreza cero, disminución a aumento de la pobreza o la indigencia –su pariente cercano-, gente en situación de calle) o es alguien concreto pero que está en inferioridad de derechos porque no tiene los ingresos suficientes. También puede servir de decorado en los timbrazos. Si es alguien morocho, mejor. Porque en el imaginario de Cambiemos, los pobres son todos morochos, sobre todo si reciben planes, por eso hay que hacer conteos como los que reproduce con placer Obarrio.

Esta equivalencia entre situación y valor social y color de la piel es una forma de racismo que se acentúa con la crisis económica, sobre todo en la clase media baja que siente sus posiciones amenazadas. Esos sentimientos no son nuevos. Pero sí lo es su expresión abierta y en espacios públicos. Y hasta hay una gastronomía diferencial: flan vs. choripán. Hay incomunicadores sociales que hablan de “negros de mierda” a micrófono abierto.

El gobierno sanciona explícitamente este estado de cosas con el dibujo del plan del Ministerio de Producción, en el que unos siete rubios vestidos de manera elegante sostienen sobre sus hombros el peso de una enorme cantidad de morochas y morochos enfundados en ropas compradas en La Salada.

Infobae, otro de los órganos que expresan lo que el gobierno quiere que se diga –al punto que entre sus columnistas recurrentes figuran Fernando Iglesias y Silvia Mercado- califica al dibujo como una anécdota.

Pero frente a esa nuestra tan gráfica de cómo se piensa la sociedad, resulta complicado hablar de anécdota. No es fácil pensar que ese dibujo fue una ocurrencia personal y que no fue supervisado por unas cuantas personas, probablemente el propio Dante Sica. Es decir que es una representación oficial, un documento de la concepción social que tiene Cambiemos y que no es objeto de debate dentro de la coalición pese a las rebeldías electoralistas de los radicales.

Para decirlo de otro modo, en la versión oficial, los pobres son un mal no siempre necesario. Sirven para esas tareas de las que no quieren ocuparse, pero no son objeto de ninguna estrategia de inclusión. Los planes se entregan para que no estalle todo y se establecen exigencias para poder suspenderlos y echarles la culpa a los beneficiarios. De pronto, estas personas que han visto pobres solo por la tele, gobiernan un país en el que cada vez hay más pobres. Y a los cuales únicamente les reservan represión, spots publicitarios, planes que exigen ser más buenos que Lassie atada y silencio cuando se les cercenan sus derechos. La idea de justicia macrista es excluyente y punitiva, es quitar (como en el caso de las pensiones a discapacitados) para que nadie se vea beneficiado de “lo que no le corresponde”. Ahí están puestos todos sus esfuerzos, esos que aplaude la tapa de La Nación.

Publicado el Sábado, 02 Marzo 2019 09:48 Escrito por

En febrero, la valoración negativa del desempeño del Gobierno de Mauricio Macri registró un fuerte incremento (+6,5%) y una leve caída de la valoración positiva (-1,1%), provocando una ampliación del diferencial negativo de imagen que se amplía a -32,4%.

La preocupación por la Inflación, que había cedido en los últimos 3 meses, vuelve a ascender en febrero a 34,9%, luego de un rebote de 4,3 p.p. De esta manera, las preocupaciones económicas vuelven a ascender y llegan al 54,0%. Al mismo tiempo, se registra un rebote de la preocupación por la Corrupción (+2,3%), que es señalada como el principal problema por el 19,7%.

Las expectativas sobre el futuro del país ratifican la tendencia bajista de enero. En febrero se registra una caída del optimismo sobre el futuro del país (-2,2%), y un incremento del pesimismo (+3,9%), profundizando el diferencial negativo (predomino del pesimismo). Mientras que respecto del futuro personal, febrero no muestran grandes variaciones, registrándose una leve caída del optimismo (-0,5%), pero una también caída del pesimismo (-0,9%).

En materia electoral, la tendencia en el voto oficialismo/oposición no muestra variación en la tendencia de voto al oficialismo, que permanece en 30,8, mientras que si se registra un incremento de 2,9% en la tendencia de voto a Otra Fuerza Política que llega a 53,8, el máximo de los últimos 8 meses.

Mirando la tendencia electoral por espacio político, tampoco observamos grandes modificaciones respecto del registro de diciembre. A un oficialismo que registra un 30,8%, le surge como principal opción opositora el Kirchnerismo y aliados que por primera vez en la serie registra más intención de voto que Cambiemos (31,4%). El Peronismo Federal (Alternativa Federal) también registra un incremento en su intención de voto (+1,9%), pero aún permanece lejos de los niveles de apoyo de Cambiemos y el Kirchnerismo, ratificando un escenario de polarización del voto.

En términos de Imagen, María Eugenia Vidal sigue siendo la dirigente con mayor imagen positiva, pero en febrero registra por primera vez un diferencial negativo (la imagen negativa supera a la positiva por 0,5%). El único dirigente que registra un diferencial positivo de imagen es Roberto Lavagna, cuya diferencia entre imagen positiva y negativa es de +8,8. Al efectuar la apertura del punto medio (ver la tendencia dentro del “Ni bueno ni malo”), Vidal vuelve a mostrar un diferencial positivo.

Por el lado del Presidente Mauricio Macri, en febrero registra por primera vez una imagen negativa superior al 50% (52,1), mientras que su imagen positiva registra un leve descenso y se ubica en 30,3%. Se trata de una composición de imagen ya bastante parecida a la de Cristina Fernández de Kirchner que registra mayor imagen negativa (53,7%) pero mejor imagen positiva (33,3%).
o El resto de los dirigentes (donde se incluyen varios candidatos a Presidente), muestran diferenciales de imagen negativos. De hecho, de todos los candidatos a Presidentes evaluados, solo dos (Juan Manuel Urtubey y Felipe Solá) tiene una imagen negativa inferior al 45%. Con muchos candidatos con más del 50% de imagen negativa.

Publicado el Martes, 19 Febrero 2019 10:24 Escrito por

Crítica, autocrítica y síntesis. Una reflexión sobre la vacuidad teórica de estos tiempos, por José Cornejo Pérez, director de AGENCIA PACO URONDO.

Desde la derrota presidencial de 2015, un sinfín de compañeros y compañeras se pasan la posta. En el reclamo, los más audaces cuestionan a CFK, lo más prudentes arrancan con la cantinela "porque los pibes de La Cámpora bla-bla". Cautelosos, no sea cosa que en nueve meses CFK esté ganando de nuevo.

Publicado el Sábado, 26 Enero 2019 09:26 Escrito por
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Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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