Domingo, 16 Diciembre 2018

"Los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer." (Los dinosaurios, Charly García)

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí." (microrrelato de Augusto Monterroso)

La imagen que acompaña estas palabras (pixelada, porque no voy a alimentar el morbo antipobres que acompaña el discurso mediático predominante) corresponde a un par de escenas de un video que circuló profusamente hoy. En menos de 50 segundos, una mujer pobre ataca con ferocidad a otra mujer pobre ante la mirada impávida e impotente de otras personas pobres. Se alcanza a escuchar la voz de un hombre que intercede: "Aquí no, que ponemos en peligro nuestro trabajo..." Y de la mujer agredida, que pide clemencia e intenta evitar la confrontación aduciendo que "Tengo tres hijos, y si pierdo el trabajo nos cagamos de hambre..." Digresiones argumentales que no evitaron la feroz reacción de la otra mujer, también pobre y probablemente compañera de trabajo de casi todxs lxs allí presentes.

A menos de quince cuadras del kilómetro cero de San Luis, del bello microcentro puntano, ya no sirven las palabras (estas incluídas) para evitar el espanto de la violencia feroz entre hermanxs que nos viene inoculando el neoliberalismo. Ese veneno que late en nuestros genes, produce interminables conferencias, papers y ponencias a la vez que decretos como el de Patricia Bullrich autorizando a la policía (generalmente pobres huyendo de ser tales) a disparar por la espalda a lxs pobres que no lleguen a exterminarse mutuamente.

No digo que todo esté perdido; junto a compañeras y compañeros del ancho y enorme campo nacional y popular estamos dando la pelea para frenar esta peste neoliberal que, como el León, se está comiendo unx a unx a nuestrxs hermanxs más necesitadxs. Y luego viene por el resto: tu nuera, tu hijo, vos, tu vecino.

Estoy hablando de emergencia y urgencia. De que el León va más rápido que nosotrxs, que nuestras palabras, debates y congresos. De que el Neoliberalismo (o como quieras llamarlo) destruye los bosques y selvas a la vez que impone en las ciudades la Ley de la selva. Y aunque nosotrxs no hicimos las leyes de la selva, y no estemos de acuerdo con esas leyes, en la selva está el León que se come a nuestrxs hermanxs.

Estoy hablando de la imperiosa necesidad de frenar este cambio civilizatorio que están llevando a cabo el León con la complicidad de estos seres poshumanos, gerentes del exterminio.

Estoy hablando de Política. Y de la tan mentada (y dificultosa y demasiado lentamente desplegada) Unidad.

Y aunque me apene un poco contradecir a Charly García (como en el epígrafe), termino con otra frase del gran Augusto Monterroso: "Los pobres son cada vez más pobres, los ricos más inteligentes y los policías más numerosos."

(PD: si querés escuchar una canción de siglo pasado que habla de esto, poné en youtube: "Aquelarre silencio marginal")

Publicado el Lunes, 10 Diciembre 2018 08:24 Escrito por

Vídeo relacionado

APUNTES SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
Escucho esta frase de alguien cercano a mí, como en tantos otros lados debe estar siendo dicha/escuchada, mientras leia la noticia del asesinato del periodista Martín Licata; pensaba en el gobierno de Macri y en una idea que sigue reafirmandose con el tiempo: el devenir represivo. Leia hace unos días un analista que decía que en el momento en que la crisis financiera, socio-económica y política dejen de ser etapas que se suceden una a otra y se den las 3 simultáneamente, ahi, en ese preciso instante, en ese “punto exacto” (que sí lo hay) se pudre, como en el ‘89 y/o el 2001. Y pienso también que en esas 2 crisis, el gobierno que les siguió fue peronista (o casualidad sucediendo a gobiernos radicales). En otro texto, o no, podemos discutir sobre el por qué, el objetivo, de esos gobiernos peronistas. El hecho es que en tiempos de crtisis llegan los gobierno peronistas, así como el momento originario que sucedió a la crisis posterior a 1930.
El menemista, un gobierno liberal, pro mercado, aperturista, privatizador, financiado a base de deuda externa; el kirchnerista, sobre la misma base de una economía concentrada, extractivista, extranjerizada, un gobierno que se vuelve sobre el mercado interno, con una tipo de industrialización “liviana”, de bienes de consumo final, reguladora de importaciones, que estatitzó algunos sectores, financiada a base de exportaciones de productos prtimarios.
Como movimiento que es, hay de todo en el peronismo; y esa es su fortaleza y su debilidad.
Con Perón, desde sectores de la izquierda se planteó que su gobierno fue un dique de contención al comunismo; a la revolución obrera; que en ultima instancia es el partido que salva a la burguesía de que le “corten las orejas”, según les dijo en el 44 en la Cámara de Comercio. Desde el peronismo dicen que vino a ponerle justicia a tanta injusticia. Difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo. Con el menemismo y el kirchnerismo, deja vú; similitudes no faltan, asumieron luego de las 2 mayores crisis económica, sociales y políticas post dictadura. Y este recambio de un gobierno de crisis a uno peronista de salvación ya se transformó en una fórmula política. Por lo tanto vuelve a aparecer en estos momentos en que se vislumbra, más que la luz al final del túnel, una crisis con esa 3 variables mencionadas anteriormente. Lei también un analista que decía que la opción a este gobierno pueden ser 3: que este gobierno sea remplazado por una alternativa política que surje desde la oposición; un gobierno de la oposición-oficialista, encabezada por sectores del peronismo que han sido aliados en el Congreso o una “derechización” aún mayor del mismo Cambiemos o de otros sectores.
Independientemente de quienes la encarnen (lo cual tampoco es un dato menor), lo que viene sucediendo este año nos da la pauta de que la derechización (profundizando el liberalismo económico, sus consecuencias sociales y la represión respectiva) es el rumbo definido no solo por un sector de la clase politica local, si no principalmente por los representantes políticos de los banqueros, industriales, comerciantes y extractivistas, a nivel internacional. Y no van a ceder, ni a retroceder. Y esto quiere decir que el peronismo ya no será el elegido (no solo en elecciones, si no en la mesa chica del poder económico, nacional e internacional) para salvar las papas. Porque aunque el que asuma sea el peronismo opositor-oficilista, detrás de este vienen otros sectores del peronismo, porque “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista” o porque como dice una de sus verdades “el que gana conduce y el que pierde acompaña”. Y esto, pa quienes quieren llevarnos a un una economía aun mas desigual e injusta, no puede ser permitido.
Y es ahí donde aparece o un viraje aún mayor hacia la derecha del mismo Cambiemos o la aparición de un personaje que encarne su versión local. Porque “ya va a venir un Bolsonaro” o “tendrían que volver los militares”, porque el componente autoritario y represivo legado por la dictadura a nuestra “democaracia” está ahi vigente, latente, en potencia. Un sector mayoritario de la sociedad que acompaño a la dictadura, que cerró los ojos a sus crimenes, que no se retractó de esa actitud, esa misma sociedad, ahora va a acompañar un giro a la derecha de este u otro gobierno, que no será peronista ni aún en su versión mas derechista. Eso sería dar un paso atrás para ellos y si ellos no lo van a dar, tenemos que hacerlos retroceder nosotrxs, no sólo un paso, si no todos los que sean necesarios.
Sebastian Peinado.
Periodista Mercedino.
Publicado el Domingo, 25 Noviembre 2018 22:56 Escrito por

Recientemente y con el advenimiento del año electoral, asistimos a un desfile de candidatos y propuestas que parecen mas una foto del pasado que una expectativa de futuro.

No llama la atención que tanto desde el oficialismo, como desde la oposición se observe que los aspirantes a cargos relevantes que aspiran a formar parte del manejo de la cosa publica, que cuentan con varios años de permanencia en el escenario político provincial y municipal. La tan promocionada "renovación" o "trasvasamiento" generacional parece no haber modificado en nada las propuestas reales ni haberse producido, al menos, dentro de los partidos mas antiguos y convocantes. 

Realizando un simple ejercicio mental, no podemos identificar líderes que gozen de una representatividad reconocida, que no sean pichones de algún dirigente de más edad o que al menos hayan logrado relevancia propia, a fuerza de construcciones políticas sólidas y alejadas de intereses superiores, de los cuales estos son solo caras jóvenes para esconder viejas mañas.A nivel nacional, aunque tampoco de la manera deseada, la renovación política poco a poco se ha llevado adelante. La aparición constante de nuevos espacios políticos y dirigentes se ha evidenciado, sobre todo si tenemos en cuenta que el partido gobernante es un proyecto nacido recientemente en la capital del país.

Esperemos que este 2019 presente al menos alguna cara nueva, algún oxigenamiento que le permita a la comunidad mercedina soñar con un futuro alejado de los modos y las viejas estructuras políticas existentes. 

Ahora esto también tiene que hacernos preguntar si la sociedad mercedina quiere un "cambio" o en realidad se trata de una sociedad mayormente conservadora que prioriza el mantener lo que tiene, antes que buscar nuevos dirigentes y nuevas maneras de planificar su desarrollo. Estamos ante una oportunidad muy importante sobre todo si pensamos que a veces el curso de la historia pasa por la Ruta 7 y nosostros seguimos acá pensando en que somos el centro del país, pero a la vez no queremos que nada se modifique.

A punto de cumplir 156 años de vida y tomándome el atrevimiento de recordar el mito de la caverna de Platón, podríamos anhelar que de manera urgente la sociedad mercedina se esclarezca y de una vez por toda deje de mirar los reflejos de las sombras en las paredes de la cueva  y se anime a salir al exterior, a mirar la belleza de la luz del sol y la naturaleza en su inmensidad.

Publicado el Lunes, 29 Octubre 2018 21:14 Escrito por

15:45. Salgo a la calle para llevar a mi hijo Nicolás al centro.

15:49. Él se baja y yo espero que el semáforo cambie a verde. Son 56 segundos los que faltan para el verde según el reloj del semáforo. Prendo la radio. Recorro varias estaciones de FM, pero en todas hay música. Quiero que alguien me hable, que diga algo sobre lo que pasa en Plaza de Mayo. Cambio a AM, porque mi auto es viejito y tiene todavía esa posibilidad. Otra vez música. Hasta que el buscador se clava en el 700. Cadena 3, pienso y escucho al cronista que habla con Ronny Vargas: “Y así escuchábamos, Ronny, al diputado Larroque que dice haber sido agredido por la policía.” Miro el reloj del semáforo. Faltan todavía veinte segundos para el cero. Pienso. Y pienso que pienso mucho en los semáforos. Y lo primero que pienso es “¡Andate a la mierda Cadena 3!”. Apago la radio. Faltan diez segundos y se me cruza: “No es un lenguaje, es una actitud”.

16:00. Verde. Arranco. Analizo la frase y la construcción verbal “dice haber sido agredido”. Y pienso en un gesto de modalización. Modalizar es expresar una actitud ante lo que se dice. Pero es una actitud del hablante sobre lo que él mismo dice, no sobre lo que dice otro. Y pienso: “Pero ¡Qué trozo de bosta que son! ¡No modalizan sobre la palabra propia, sino sobre la del otro! No dicen: “Larroque miente cuando dice que la policía lo agredió”, sino que ponen la duda sobre las palabras ajenas – modalizan duda y no certeza- y así generan duda sobre los hechos. Y aprovechan el marco “Larroque es K” y te llevan de la nariz a la conclusión que es clarita: Larroque miente. Pero todo eso no se dice, pasa en el bocho del que escucha como oyente no alocutario previsto -diría Orecchionni- que asiste al diálogo casi trivial entre Ronny Vargas y su notero, en medio de una familiaridad que es de una ominosa normalidad, que francamente espanta y asquea”.

16:03. Pienso en un viejo ejemplo de Cadena 3 que usó Paola Calderón para echar luz sobre estas cosas y que ahora vuelvo a escuchar, cambiados los tiempos, la historia y los protagonistas, pero que activa la misma matriz cognitiva. Y pienso en la charla sobre Lenguaje Inclusivo que tuvimos el sábado pasado con una sala llena y con gente parada por todos lados en la Feria del Libro Juan Filloy de Río Cuarto y recuerdo una pregunta que alguien hizo y que no respondí del todo. Yo dije que por ahí habría que revisar incluso el nombre “Lenguaje Inclusivo”. Y alguien astutamente me preguntó a qué me refería con eso. Yo dije que por nada en particular, sino porque podríamos pensar desde allí una posibilidad mejor de nombrar al fenómeno. Pero no me convenció. Yo admiro a la gente que es muy rápida para la respuesta, la chicana o la salida instantánea. Yo me defiendo, no soy lerdo, pero no soy capaz de cabecear todos los centros como mis compañeras de aquella mesa, que al contestar siguieron rigurosamente el precepto jauretcheano de “que al salir salga cortando”. A mí, reconozco, algunas se me pasan y me las quedo rumiando como las vacas al pasto. Como la vaca de Floyd mirando la eternidad. Y quizás recién ahora pueda empezar a contestar aquella pregunta. Quizás cuando hablamos de Lenguaje Inclusivo, creemos de buena fe que le subimos el precio, pero posiblemente se lo estemos bajando. Hablar de un lenguaje es pensar en algo exógeno, exterior a nosotros mismos, que nos habita y que habitamos de unos modos más o menos convencionales, pero que excede nuestra experiencia vital. Y que aunque sea capaz de contener esa experiencia y aunque seamos también el lenguaje que hablamos, el lenguaje es en una buena porción de su extensión un terreno ajeno. Como las vaquitas de Atahualpa.

Deberíamos pensar entonces, en un modo más amoroso de habitarlo y que nos habite. Y hasta quizás, no me queda claro, ni siquiera se trate de un lenguaje por lo que haya que pelear, sino por una actitud ante él. Una actitud es una íntima convicción convertida en acción posible o en una acción concreta. Y pienso en esa actitud amorosa que tiene Cadena 3 con el lenguaje. Esa actitud que es siempre tan fiel a unos marcos y a una construcción del mundo tan consistente, que parece que esos marcos son verdades absolutas y que ese mundo es real. ¡¡¡¡Y están todo el maldito tiempo mintiendo!!!

16:09. Llego a mi casa. Me bajo del auto y pienso en el doblepensar orwelliano. Una idea atroz se me cruza: “¿Cuánto tiempo escuché Cadena 3?”. Busco un reloj que tenga segundero. Cronometro la frase que escuché. Cuatro segundos. Y pienso en una imagen espantosa. Millones de personas escuchando Cadena 3 todo el tiempo, todos los días, toda la vida. Desde la cuna a la tumba.

Y pienso en aquella tapa que el maestro Thorgerson hizo para “Un Momentáneo Lapso de Razón” de Pink Floyd, donde se veían infinitas camas que se perdían en el horizonte sobre una playa desierta. Un manicomio a cielo abierto. El desierto de lo real. Y después me preguntan por qué amo profundamente a la Ciencia Ficción y al Rock.

Pienso en Nahuel Álvarez y el ciberpunk de sus cuentos y en una frase que habla de los protagonistas de su relato “Obreros del Espacio”: “Algunos, a pesar de observar aquel escenario todos los días, pegan la cara contra las ventanas de la nave y hacen su propio viaje. El viaje del deseo, el viaje de soñar con lo que nunca van a tener, el sueño del poderoso para que el pobre nunca se rebele.”

Cadena 3 es, entre muchos otros medios, la garantía de ese sueño de poder absoluto. Y la garantía de una actitud ante el lenguaje, el mundo y sus habitantes. Si queremos otro lenguaje, quizás lo que hay que destrozar primero es esa actitud, para poder construir una nueva y también una más entrañable relación con eso que somos: las palabras.

16:14. Arde Plaza de Mayo. En la TV, los jetones de siempre manipulan el incendio. Dice Carrió: “No hubo represión, hubo destrucción”.

Basta. Apago la tele. 16:15.

Publicado el Miércoles, 24 Octubre 2018 18:28 Escrito por
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