Martes, 22 Septiembre 2020

Este viernes 22 de mayo de 2020 se realizó el primer Cabildo por la Soberanía Educativa, decisión que se compone de cuatro video-conferencia de modo asambleario con el objetivo de generar un espacio común integrado por representantes de educación superior y de  espacios educativos, gremiales y culturales de todo el país, desde la Patagonia hasta nuestro noroeste (NOA) y noreste (NEA). Para  dar inicio a un proceso participativo de discusión sobre:

Publicado el Jueves, 04 Junio 2020 18:20 Escrito por

Disminuir la velocidad de circulación en áreas urbanas es una herramienta muy efectiva y poco complicada en términos técnicos, aunque no tanto en términos políticos, de conseguir disminuciones considerables de los impactos asociados al tráfico. El resultado es un aumento de la
habitabilidad de las zonas donde se aplica y una potenciación del uso de la calle hacia actividades de encuentro y recreo: el espacio que anteriormente era de uso casi exclusivo del tráfico es re-apropiado por y para las personas.

La circulación a un máximo de 30 kilómetros por hora permite reducciones sustanciales de la contaminación acústica y del aire. Asimismo el peligro que supone el tráfico, y especialmente el automóvil, para el resto de usuarios se ve fuertemente disminuido.

Publicado el Lunes, 25 Mayo 2020 10:11 Escrito por

Un curioso e interesante hilo de Twitter publicado por @_vicks_ sobre el tema que da título a este artículo fue tendencia y obtuvo mucha repercusión; en el ecosistema virtual y fuera de él. Como nos parece una idea que vale la pena, lo reproducimos aquí, esperando que lo disfruten y aprendamos todos un poco más sobre un tema que aparece como árido e inaccesible, pero cuando se explica sencilla y claramente, resulta apasionante.

Pero primero, quién fue Fibonacci?  Leonardo de Pisa fue un matemático italiano. El apodo de su padre Guglielmo (Guillermo) era Bonacci que significa “bien intencionado”. Leonardo recibió el apodo de Fibonacci por “filius Bonacci”, es decir “hijo de Bonacci”. A pesar de haber nacido en Pisa, en 1192 se trasladaron al norte de África donde su padre dirigía un comercio. Fue donde Leonardo recibió su primera formación con matemáticos musulmanes y aprendió el sistema de numeración árabe. Desde esa fecha y hasta 1200 que vuelve a Pisa recorre Provenza, Sicilia, Grecia, Berbería, Siria y Egipto. En esos viajes puede comparar la forma que tenían de calcular en cada lugar, con la ayuda del ábaco y del nuevo sistema de numeración de nueve cifras y el cero.

Cuando buscaba resolver un problema sobre la reproducción de los conejos, calculó que el número de parejas por mes está determinado por una sucesión. Después de un año la cantidad de conejos es el doceavo término de la sucesión: 144.

La sucesión de Fibonacci es una sucesión infinita de números naturales definida por recurrencia, que comienza con los números 0, 1 y 1. Recurrencia significa que cada término se obtiene sumando los dos anteriores de manera que: 0+1=1 / 1+1=2 / 1+2=3 / 2+3=5 / 3+5=8 / 5+8=13 / 8+13=21 / 13+21=34...  Así queda la sucesión: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, 1.597… Hasta el infinito, y la fórmula es xn=xn-1 + xn-2.

La sucesión no es ni aritmética ni geométrica. Si fuese aritmética, la diferencia entre términos consecutivos sería constante en toda la sucesión y esto no ocurre. Si fuese geométrica, el cociente entre términos consecutivos sería constante, pero tampoco es así.

Esta sucesión tiene la particularidad de aparecer repetidamente en la naturaleza y tiene aplicaciones en matemática, teoría de juegos, computación, en el arte, en la arquitectura, entre muchas otras.

 

  

Todos los términos de Fibonacci se pueden sumar y su resultado es mayor o igual que la suma de todos los naturales, pero como la suma de naturales es infinita, la de Fibonacci también lo es. Está presente EN CASI TODAS LAS COSAS DEL UNIVERSO. También los números de Fibonacci tienen propiedades y una de ellas es que EL COCIENTE ENTRE DOS NÚMEROS CONSECUTIVOS se aproxima a la “razón dorada”, “divina proporción” o más conocido como el número de oro o número áureo. Este número (descubierto por los renacentistas) tiene un valor de (1+ raíz de 5)/2 = 1.61803…, y se lo nombra con la letra griega φ (Phi). La sucesión formada por los cocientes (resultados de la división) de números de Fibonacci consecutivos converge hacia el número áureo. Estaban fascinados con este número porque lo consideraban el ideal de la belleza. Un objeto que tuviese una proporción (por ejemplo, entre el alto y el ancho) que se ajuste a la divina proporción era estéticamente más agradable que uno que no se ajuste.

A partir de esto surge un juego que usaron pintores (como Dalí en el surrealismo). Dentro del rectángulo se puede dibujar un cuadrado, que deja un nuevo rectángulo áureo más pequeño, y así sucesivamente. Después se crea una espiral que bordea hasta el rectángulo más grande.

 

 

Otra de las numerosas propiedades del número de oro es que el propio número, su cuadrado y su inverso tienen las mismas cifras decimales: 

La sucesión también aparece en el triángulo de Pascal, que es una representación de los coeficientes binomiales ordenados en forma triangular. Esto es, cada fila del triángulo representa los coeficientes de los monomios que aparecen en el binomio (a + b)n, o lo que es lo mismo, los coeficientes que aparecen en el binomio de Newton coinciden con los elementos que aparecen en cada fila del triángulo.

También aparece en las ternas Pitagóricas. Una terna consiste en una tripla (a, b, c) que cumple que a² + b² = c². Si tomamos cuatro números consecutivos de la sucesión de Fibonacci (x, y, w, z) podemos conseguir una terna pitagórica (teniendo en cuenta algunas reglas). También se usa mucho en trading, los números de Fibonacci aparecen en los “Estudios de Fibonacci” que son una serie de herramientas de análisis basadas en la secuencia y proporciones que representan el comportamiento humano en los mercados financieros.

Las herramientas más conocidas en los mercados financieros son los retrocesos de Fibonacci, las extensiones, los arcos, el abanico y las zonas temporales. Otras menos conocidas son la elipse, la espiral y los canales de Fibonacci. 

Para entender los estudios de Fibonacci, es necesario saber los conceptos de soporte y resistencia. El soporte son los mínimos del gráfico, son los puntos en los que el interés de compra es tan fuerte como para superar la presión de venta y los precios suben. La resistencia son los máximos. Representa un precio en donde la presión de venta supera a la de compra. Cuando una resistencia (en más de una ocasión) frena el ascenso de los precios, se produce un DOBLE TECHO. Esto es un nivel crítico que la cotización no puede superar.

Las relaciones más usadas en trading: 0.618 (61.8%): un número de Fibonacci divido por el número que le sigue se aproxima a 0.618 0.382 (38.2%): un número de Fibonacci dividido por el número que ocupa dos posiciones posteriores se aproxima a 0.3820 (hay varias más).

      

Por otro lado, en cosmología buscan mapear la anatomía de nuestra galaxia y hacen un recorrido estético por el cuerpo luminoso y los brazos espirales de la Vía Láctea, y vieron que es casi perfectamente simétrica. La belleza matemática está en el universo y no es una sorpresa. La simetría espejo-espiral de nuestra galaxia evoca la secuencia Fibonacci como si fuera un sello o firma divina del Gran Arquitecto.

También encontramos la sucesión en la música, tenemos los números de Fibonacci en la escala natural: 13 tonos de octava a octava, 8 teclas blancas (tonos) y 5 teclas negras (semitonos), divididos en grupos de 3 y 2. 

Pero también se crean piezas musicales. La forma habitual de aplicar la sección áurea es buscar un punto de máxima tensión o un fuerte contraste, rítmico, melódico o armónico, justo en el punto en el que se situaría el número áureo con respecto a la duración total de la pieza. 

Y por último les dejo imágenes en donde podemos ver la proporción divina en el cuerpo humano. Tenemos a Fibonacci en nuestras manos.

  

Publicado el Domingo, 10 Mayo 2020 11:43 Escrito por
Por estas latitudes, cada vez que hablamos del conflicto palestino, creemos que el mismo es algo que tiene que ver con Israel, y no nos equivocamos si tenemos en cuenta que Israel es la madre de todos los conflictos en Medio Oriente, y muy particularmente con Palestina. Sin embargo los palestinos y su exilio, los refugiados, también son parte de una problemática de larga data y que, en esta película, se pone de manifiesto como un debate político-social no resuelto: en este caso, un cristiano libanés se enfrenta con un refugiado palestino por algo que hasta podría caracterizarse de banal, si no fuera porque el ego y la soberbia lo transforman en un hecho político, una discusión entre dos personas que se traslada al resto de la sociedad y enfrenta a dos facciones que nunca saldaron viejas heridas, viejas disputas, que hablan de chauvinismos, nacionalismos y fascismos enquistados. El odio e intolerancia entre pueblos que comparten un mismo territorio y la inquietante relación entre política y religión.
 
El director Doueiri, sin embargo, va mucho más allá de lo político-religioso, y su película va colgando espejos donde es posible que nos veamos todos. El machismo disfrazado de orgullo; los rencores disimulados que un día estallan; la discriminación y el sentido de pertenencia, El dirigente político (en este caso encarnado en un diputado), y sus punteros, ese que dice estar del lado de los más débiles con un discurso progresista, pero tras de ello es un empresario rapaz, tanto o peor que sus opositores de derecha.
 
Todos sus personajes se vuelven empáticos; todos son tan fuertes y tan débiles como cualquier mortal y, por sobre todo, ninguno es lineal en sus convicciones, siempre hay algo que puede hacerlos más humanos o más despreciables, según el punto. Quizá la contraparte, en la elaboración de los personajes, esté en el rol que cumplen las mujeres de esta película ya que ellas, a su modo, son las que mayor amplitud de miradas tienen, y las que, con mayor sensatez, son parte de una trama donde, como diría mi amiga Elisa “vivir, sufrir no siempre significa comprender lo que entendemos”.
 
No dejen de verla, es una película que da para seguir cortando tela.

 

Crítica por Juan Luis Sánchez para De Cine 21

Los duelistas

Beirut. Cuando el refugiado palestino Yasser ejerce como capataz en una obra que renueva la fachada de un edificio le cae agua encima, por culpa de Toni, cristiano libanés que riega las plantas. El primero insulta al segundo que se siente agraviado por lo que decide denunciarle. El asunto tomará una enorme relevancia en los medios de comunicación.

Cuarto largometraje como realizador de Ziad Doueiri, tras las interesantes West BeirutLila dice y El atentado, y haber ejercido mucho tiempo como técnico en Hollywood. Fue por ejemplo el primer ayudante de cámara habitual del cine de Quentin Tarantino, en títulos como Reservoir Dogs y Pulp Fiction, lo que aquí se nota con su imaginativa planificación y el rápido montaje.

Se centra en las dificultades para cerrar las heridas, cuando ha habido un conflicto, en este caso la Guerra Civil que asoló el país, pero además en ambos bandos se han producido injusticias. Resulta imposible llegar a la reconciliación si ninguno es capaz de ceder, o tratar de comprender al otro. Cada historia puede tener diversos puntos de vista e interpretaciones, por lo que en un conflicto llega un momento en que da igual quién lo inició, lo importante sería tener buena voluntad para cerrarlo.

Impresionantes las interpretaciones de Adel Karam –el libanés y Kamel El Basha –el palestino–. Mientras que el primero tiene tras de sí una larga trayectoria, el segundo debuta, logrando el premio al mejor actor en el Festival de Venecia. Ambos reflejan muy bien a personajes obstinados y testarudos que si no evolucionan impedirían una convivencia normal. Eclipsan por completo a los eficaces secundario

 
Publicado el Sábado, 25 Abril 2020 11:46 Escrito por

Vídeo relacionado

Página 1 de 11

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

Newsletter

Suscríbite gratis a nuestro boletín. No te pierdas ningún artículo ni historia.

¡No enviamos SPAM!