Lunes, 13 Julio 2020

Este viernes 23, llegará a la Villa Mercedes el diputado nacional y referente clave del peronismo en el Congreso, Agustín Rossi.

El presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ, llega a la ciudad para encabezar, desde las 18 hs., un Encuentro con la Militancia de Villa Mercedes.

La llegada del legislador nacional a Villa Mercedes se produce en el marco de una gira por nuestra provincia, que incluye reuniones similares en Merlo y San Luis.

Rossi –uno de los puntales históricos del peronismo en el Frente para la Victoria–, se desempeña actualmente como diputado nacional por Santa Fe, cargo que antes había ocupado en el período 2005-2013, y preside, además la bancada del FPV-PJ en el mismo cuerpo legislativo. Rossi, que fue precandidato y candidato a gobernador de Santa Fe (2007 y 2011), encabezó el Ministerio de Defensa (2013-2015) durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, tuvo una más que destacada actuación legislativa en la creación de las leyes estructurales de la década anterior. Se destacan entre ellas la recuperación de Aerolíneas, Ley Nacional de Educación, Ley de Educación Técnica, reordenamiento del Consejo de la Magistratura, recursos hídricos, biocombustibles, afectación de reservas para la cancelación de la deuda con el FMI, entre otras.

En una misma línea de criterio, abierta a la creación y reconocimiento de derechos, tuvo una participación activa en la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario y más recientemente, en el debate del proyecto ley de despenalización del aborto. En la oportunidad, Agustín Rossi, destacó la lucha de los movimientos feministas y pidió que la iniciativa se aprobara "por las hijas de todos".

Cabe señalar que la presencia del referente en nuestra ciudad se registra en momentos en que en todo el país el peronismo y las más firmes expresiones del proyecto nacional y popular, realizan aprestos para lo que sus dirigentes y militantes denominan “el camino del regreso”, habida cuenta de la tremenda situación resultante de casi tres años de la última oleada neoconservadora expresada por la alianza gobernante.

En este contexto, Rossi, que fue señalado entre los posibles precandidatos a presidente, no dudó en señalar que si Cristina Fernández de Kirchner se postula, es impensable otro candidato. Además de la lealtad y coherencia, los números le dan la razón, ya que CFK está hoy al tope de las preferencias electorales en las encuestas más serias.

El Encuentro de Agustín Rossi con la Militancia de Villa Mercedes tendrá lugar entonces, este viernes 23 de noviembre, en el Bar Mytre, ubicado en Av. Mitre y Remedios de Escalada a partir de las 18. Posteriormente, Rossi mantendrá otra reunión con dirigentes y militantes para cerrar la noche en el programa televisivo Trazando Puentes.

Publicado el Miércoles, 21 Noviembre 2018 12:09 Escrito por

En la medida en que el neoliberalismo no encuentra un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes.

 

Las oligarquías financieras mundiales, sin rostro y sin marco nacional, no necesitan “ceder un poco para no perder todo”, dado que nada se les opone, quieren más y más, sin límites. El pacto entre capitalismo y democracia, que funcionó después de la segunda guerra mundial, está roto. Ya nada, como lo creyó el mito ilustrado es irreversible, cualquier cosa puede suceder, no existen ya barreras éticas y políticas sólidas.

En la medida en que el neoliberalismo no encuentra, a diferencia del liberalismo clásico, un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes. Las distintas variantes de la extrema derecha que surgen en el mundo implican, en primer lugar, más allá de los acentos xenófobos y racistas, una demanda de Orden. Se exige la aparición de un Amo, que al igual que en las películas malas de los ‘80 de cuño fascistoide, haga” justicia “fuera de la ley” y contra los “indeseables”. Ese fascismo hollywoodense anunció el guigñol neofascista de Trump.

EL Capitalismo actual, que necesita de un ajuste tras otro para su proceso de acumulación sin límite, probará con distintos tipos de Amos. Lo que tienen en común, más allá de sus variantes nacionales, es que a diferencia de los movimientos nacionales y populares hacen emerger la pulsión de muerte y su pasión de matar al desnudo, sin sublimarlas en liturgias o en cultura popular.

Urge un debate en toda la izquierda mundial sobre cómo elementos aparentemente “extrapolíticos” determinan un nuevo modo de la política mundial. No es la pureza étnica, aunque Bolsonaro la ponga en juego, lo que lo lleva al lugar que ocupa. Es el odio y anhelo de que se aplaste a los odiados, incluso con el perjuicio directo del que alienta este desastre ético. 

Por Jorge Alemán

(para La Tecl@ Eñe)

Publicado el Lunes, 29 Octubre 2018 20:54 Escrito por

Hace 73 años, alimentada con la voluntad, la lucidez y la esperanza de millones de cabecitas negras, de descamisados, de grasitas, tejida con la paciencia y la determinación de los que no tienen nada que perder, con el desparpajo hormigueando en la alpargata, bajo el delantal o el mameluco durante décadas de ninguneo, de desprecio, de exclusión, de humillaciones y despojos, nacía una forma de la política que era algo más que la acción de los partidos, algo distinto de los cotilleos de comités y de las peroraciones enjundiosas de los mítines y las campañas insufladas de fraude patriótico y cajetilla.

Un modo de reconocerse y de sentirse incluido, de autorizar la carcajada, el canto y la alegría, de restañar la herida cifrada en la “fórmula famélica de masa” de la que habló César Vallejo.

Una modalidad que hizo de la vida en común, por primera vez, la fiesta de los morochos, que un admirable autor bifronte impugnó llamándola, con alevoso e inspirado desdén, la fiesta del monstruo. Porque esa monstruosidad era precisamente aquello que la oligarquía se empeñaba en que no se mostrara, ocultándola y silenciándola como una vergüenza o una deformidad mientras que era, en verdad, una manera más ancha de pensar la justicia, la libertad y la soberanía.

La justicia de desear lo que cualquiera, la libertad de desear sin retaceos, la soberanía de acceder, jubilosamente, a la dimensión en la que el deseo puede encontrarse con su objeto.

Esa fuerza articulada, esa convicción despierta, ese auto reconocimiento orgulloso, se llamaron desde entonces peronismo. Y, aunque ligados para siempre a quien los hizo posibles, no tienen que ver solamente con lo que Perón fue sino también, y sobre todo, con lo que todos los ninguneados de la historia supieron ver en él, enriqueciéndolo, transformándolo, comprometiéndolo a ser, más que un líder carismático y visionario, el garante de una posibilidad que nunca se cumple del todo, que siempre está germinando en nosotros a la espera de su fructificación.

En medio de la pesadilla de estos días, conmemorar esa fecha implica no solo recordar un origen sino también imaginar los medios para volver a rescatarlo como un futuro posible.

Publicado el Jueves, 18 Octubre 2018 06:50 Escrito por

Arrepentirse” o marchar preso

“Hasta ahora el criterio que manejan el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli en el expediente es que el que confiesa, se arrepiente y aporta algún dato que consideren relevante, sale en libertad. El que no habla, queda preso”, resumen Irina Hauser y Raúl Kollman en Página 12.

Ante esta extorsión organizada, que es seguida por los flashes de los fotógrafos y las cámaras de TV, se produce una lluvia de “arrepentidos que confiesan”, aunque sin autoincriminarse. En una investigación judicial seria es clave que se determine la correspondencia de esas confesiones con datos probatorios. Por ejemplo, en la investigación de Lava Jato en Brasil, que algunos comparan con lo que sucede en Argentina, las coimas de Odebrecht tienen números de cuenta, en Hong Kong, Suiza y otros destinos, con montos detallados.

Hasta ahora, nada de eso sucede en Argentina. La línea que va emergiendo de las “confesiones” alimenta un relato donde los empresarios pasan de la figura de cohecho que consiste en pagar sobornos (y que los incriminaría penalmente}, a la de víctimas que ceden ante la presión del gobierno de turno y aportan sumas millonarias para campañas.

Todo es un show donde habrá muchos detenidos, algunos finalmente sobreseídos y otros condenados basados en presunciones, en vendettas políticas o “convicciones íntimas” del juez, y donde finalmente la matriz mafiosa del sector quedará intacta, porque las reglas de juego seguirán siendo las mismas. Muchos ciudadanos “bienpensantes” creen que al fin la corrupción se está combatiendo con mano firme.

Pero un combate frontal contra la corrupción contiene una fórmula simple que no se plantea: la anulación del secreto bancario y de los paraísos fiscales, refugio y sostén estructural de los flujos de dinero sucio. Lo que tenemos hoy es simplemente circo para las masas.

 

Arrepentidos: el corazón del lawfare

Hace meses, ante acusaciones sobre el pago de sobreprecios en algunas adjudicaciones de obras públicas, Cristina Fernández presentó un proyecto para que el Parlamento haga una auditoría de toda la obra pública de su gobierno. El proyecto fue naturalmente desoído, porque las empresas de la familia presidencial son las principales contratistas del Estado en la Argentina. Una investigación global la pondría a la cabeza de los beneficiarios del sistema.

Nada es más saludable para la economía de un país que un saneamiento de la forma en que el Estado adjudica la obra pública, un proceso plagado en todas partes de corrupción, retornos de favores, cartelización y maniobras oligopólicas. El tema es complejo, pero posible. Sin embargo, para hacerle justicia, hay que poner la lupa sobre toda la compleja trama de relaciones entre las empresas y áreas de gobierno, y reconocer que se trata de un fenómeno sistémico que no se puede investigar a partir de “filtraciones”, delaciones cruzadas y “arrepentidos”, ya que esto implica darle vía libre al juego sucio de los más inescrupulosos, creando una industria de arrepentidos y testigos falsos que nos aleja antes que acercarnos a la verdad.

La figura del arrepentido “siempre premia al más perverso”, considera el penalista Eugenio Raúl Zaffaroni. “El arrepentido es una figura que proviene de la época inquisitorial, de la época pre moderna. No es un arrepentido, es un caradura, un delincuente que se encuentra involucrado en una causa y pelea para llevarla lo más livianamente posible”.

La figura del arrepentido es el corazón del lawfare. Por caso, el ex presidente Lula, centro de la vida política de Brasil, está preso por las “confesiones” de un arrepentido, nunca comprobadas con otras evidencias.

La mayoría de estos casos de “combate a la corrupción” -el encarcelamiento del ex vicepresidente argentino Amado Boudou, de la dirigente social Milagro Sala y otros muchos ejemplos- no resistirían la prueba de un tribunal imparcial que analizara las pruebas contemplando las garantías que siglos de evolución del Derecho han consagrado como regla.

En el futuro se reconocerá que -con todas sus culpas y pecados personales- fueron víctimas de una coordinada operación política para incinerarlos en la hoguera de la Santa Inquisición Mediática, mientras ocurre un acelerado proceso de recolonización de nuestros países. Urge un despertar masivo para detener este retroceso hacia la prehistoria.

 

Publicado el Martes, 14 Agosto 2018 21:23 Escrito por
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