Domingo, 16 Diciembre 2018

"Pensar más allá del binarismo izquierda-derecha no es obviar las distinciones de fondo sino pensar qué de los otros hay en nosotros y qué de nosotros, en ellos".

Simplemente le creo. No digo que no esté en campaña pero su discurso sobrepasa en mucho el collar de guiños hacia otros sectores, dentro y fuera del peronismo, para un armado electoral que derrote al macrismo en 2019. Para qué negar que las roscas son necesarias para construir mayorías circunstanciales pero esta mujer está más allá de mezquindad semejante. ¿Por qué no pensar lo político como una superación del binarismo izquierda-derecha? Lo primero que nos viene al recuerdo es, desde ya, La Comunidad Organizada pero bien podemos repasar velozmente otras tradiciones. 

Aunque se haya autocriticado e incluso vuelto un ultraizquierdista refutado con severidad por el mismo Lenin, el marxista húngaro György Lukács pensaba que uno de los mayores méritos de su Teoría de la Novela era que fusionaba una “ética de izquierda” con una “epistemología de derecha”. Incluso fue necesario elucidar esa permeabilidad mutua en “la visión de mundo” que propone el libro pues de lo contrario no hubiera emergido autocrítica alguna. 

¿No fue Glauber Rocha -más que un director de cine: un gran intelectual de cuyo compromiso no se puede dudar- quien en Estética del Sueño proclamó a Borges como un escritor revolucionario mayor porque su literatura instrumentaba por derecha sentimientos de izquierda? 

Pensar más allá del binarismo izquierda-derecha no es obviar las distinciones de fondo sino pensar qué de los otros hay en nosotros y qué de nosotros, en ellos. Y nadie por eso tiene que dejar de ser quien es ¿Por qué le aceptaríamos a Virno las ambivalencias de la multitud sin chistar y le impugnamos a Cristina las complejidades del pueblo? El pueblo kirchnerista se parece bastante a la multitud spinoziana pues definitivamente no es un Uno ni la Voluntad General, en tanto que no es el miedo lo fundante ni es tampoco una lúcida unión de intereses derivada de la oposición común a un tercero. Mas tampoco es el persistente tumulto de los muchos, pura pluralidad. No.

En efecto, no hay pueblo kirchnerista (y aquí es en donde menos se distingue de los pensamientos más clásicos) sin estado. En su tan comentado discurso, Cristina habló de la igualdad como construcción, pero así como parece habernos dado a entender que en el estado se produce, también puede interpretarse que, en todo caso, en el estado se confirma; de la igualdad hablamos: en un modelo neoliberal bajo la forma del individualismo y la meritocracia; en uno nacional-popular bajo la de la justicia social y la soberanía.

Publicado el Sábado, 24 Noviembre 2018 12:09 Escrito por

Este viernes 23, llegará a la Villa Mercedes el diputado nacional y referente clave del peronismo en el Congreso, Agustín Rossi.

El presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ, llega a la ciudad para encabezar, desde las 18 hs., un Encuentro con la Militancia de Villa Mercedes.

La llegada del legislador nacional a Villa Mercedes se produce en el marco de una gira por nuestra provincia, que incluye reuniones similares en Merlo y San Luis.

Rossi –uno de los puntales históricos del peronismo en el Frente para la Victoria–, se desempeña actualmente como diputado nacional por Santa Fe, cargo que antes había ocupado en el período 2005-2013, y preside, además la bancada del FPV-PJ en el mismo cuerpo legislativo. Rossi, que fue precandidato y candidato a gobernador de Santa Fe (2007 y 2011), encabezó el Ministerio de Defensa (2013-2015) durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, tuvo una más que destacada actuación legislativa en la creación de las leyes estructurales de la década anterior. Se destacan entre ellas la recuperación de Aerolíneas, Ley Nacional de Educación, Ley de Educación Técnica, reordenamiento del Consejo de la Magistratura, recursos hídricos, biocombustibles, afectación de reservas para la cancelación de la deuda con el FMI, entre otras.

En una misma línea de criterio, abierta a la creación y reconocimiento de derechos, tuvo una participación activa en la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario y más recientemente, en el debate del proyecto ley de despenalización del aborto. En la oportunidad, Agustín Rossi, destacó la lucha de los movimientos feministas y pidió que la iniciativa se aprobara "por las hijas de todos".

Cabe señalar que la presencia del referente en nuestra ciudad se registra en momentos en que en todo el país el peronismo y las más firmes expresiones del proyecto nacional y popular, realizan aprestos para lo que sus dirigentes y militantes denominan “el camino del regreso”, habida cuenta de la tremenda situación resultante de casi tres años de la última oleada neoconservadora expresada por la alianza gobernante.

En este contexto, Rossi, que fue señalado entre los posibles precandidatos a presidente, no dudó en señalar que si Cristina Fernández de Kirchner se postula, es impensable otro candidato. Además de la lealtad y coherencia, los números le dan la razón, ya que CFK está hoy al tope de las preferencias electorales en las encuestas más serias.

El Encuentro de Agustín Rossi con la Militancia de Villa Mercedes tendrá lugar entonces, este viernes 23 de noviembre, en el Bar Mytre, ubicado en Av. Mitre y Remedios de Escalada a partir de las 18. Posteriormente, Rossi mantendrá otra reunión con dirigentes y militantes para cerrar la noche en el programa televisivo Trazando Puentes.

Publicado el Miércoles, 21 Noviembre 2018 12:09 Escrito por

En la medida en que el neoliberalismo no encuentra un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes.

 

Las oligarquías financieras mundiales, sin rostro y sin marco nacional, no necesitan “ceder un poco para no perder todo”, dado que nada se les opone, quieren más y más, sin límites. El pacto entre capitalismo y democracia, que funcionó después de la segunda guerra mundial, está roto. Ya nada, como lo creyó el mito ilustrado es irreversible, cualquier cosa puede suceder, no existen ya barreras éticas y políticas sólidas.

En la medida en que el neoliberalismo no encuentra, a diferencia del liberalismo clásico, un principio de gobernabilidad, asistiremos a crisis de representación política sin precedentes. Las distintas variantes de la extrema derecha que surgen en el mundo implican, en primer lugar, más allá de los acentos xenófobos y racistas, una demanda de Orden. Se exige la aparición de un Amo, que al igual que en las películas malas de los ‘80 de cuño fascistoide, haga” justicia “fuera de la ley” y contra los “indeseables”. Ese fascismo hollywoodense anunció el guigñol neofascista de Trump.

EL Capitalismo actual, que necesita de un ajuste tras otro para su proceso de acumulación sin límite, probará con distintos tipos de Amos. Lo que tienen en común, más allá de sus variantes nacionales, es que a diferencia de los movimientos nacionales y populares hacen emerger la pulsión de muerte y su pasión de matar al desnudo, sin sublimarlas en liturgias o en cultura popular.

Urge un debate en toda la izquierda mundial sobre cómo elementos aparentemente “extrapolíticos” determinan un nuevo modo de la política mundial. No es la pureza étnica, aunque Bolsonaro la ponga en juego, lo que lo lleva al lugar que ocupa. Es el odio y anhelo de que se aplaste a los odiados, incluso con el perjuicio directo del que alienta este desastre ético. 

Por Jorge Alemán

(para La Tecl@ Eñe)

Publicado el Lunes, 29 Octubre 2018 20:54 Escrito por

Hace 73 años, alimentada con la voluntad, la lucidez y la esperanza de millones de cabecitas negras, de descamisados, de grasitas, tejida con la paciencia y la determinación de los que no tienen nada que perder, con el desparpajo hormigueando en la alpargata, bajo el delantal o el mameluco durante décadas de ninguneo, de desprecio, de exclusión, de humillaciones y despojos, nacía una forma de la política que era algo más que la acción de los partidos, algo distinto de los cotilleos de comités y de las peroraciones enjundiosas de los mítines y las campañas insufladas de fraude patriótico y cajetilla.

Un modo de reconocerse y de sentirse incluido, de autorizar la carcajada, el canto y la alegría, de restañar la herida cifrada en la “fórmula famélica de masa” de la que habló César Vallejo.

Una modalidad que hizo de la vida en común, por primera vez, la fiesta de los morochos, que un admirable autor bifronte impugnó llamándola, con alevoso e inspirado desdén, la fiesta del monstruo. Porque esa monstruosidad era precisamente aquello que la oligarquía se empeñaba en que no se mostrara, ocultándola y silenciándola como una vergüenza o una deformidad mientras que era, en verdad, una manera más ancha de pensar la justicia, la libertad y la soberanía.

La justicia de desear lo que cualquiera, la libertad de desear sin retaceos, la soberanía de acceder, jubilosamente, a la dimensión en la que el deseo puede encontrarse con su objeto.

Esa fuerza articulada, esa convicción despierta, ese auto reconocimiento orgulloso, se llamaron desde entonces peronismo. Y, aunque ligados para siempre a quien los hizo posibles, no tienen que ver solamente con lo que Perón fue sino también, y sobre todo, con lo que todos los ninguneados de la historia supieron ver en él, enriqueciéndolo, transformándolo, comprometiéndolo a ser, más que un líder carismático y visionario, el garante de una posibilidad que nunca se cumple del todo, que siempre está germinando en nosotros a la espera de su fructificación.

En medio de la pesadilla de estos días, conmemorar esa fecha implica no solo recordar un origen sino también imaginar los medios para volver a rescatarlo como un futuro posible.

Publicado el Jueves, 18 Octubre 2018 06:50 Escrito por
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Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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