Lunes, 13 Julio 2020

¿De qué nos sirve buscar y lograr que la tonada cuyana sea declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad?

Desde lo inmaterial, se logrará el reconocimiento internacional a nuestra forma musical, lo que vendrá de la mano de la promoción, la difusión, el estudio, la protección si es necesario de este canto nuestro.

En lo material, al identificarse una región, nuestro Cuyo, con un Patrimonio de la Humanidad, se aviva la curiosidad, las ansias de saber y conocer de la mano del turismo, con más posibilidades de trabajo para nuestros poetas y músicos y todo lo que ello conlleva.

Por sobre todo, saber que esto que nos vino de lejos, que se enriqueció en América y se radicó en nuestro Cuyo, vence la indiferencia y las ataques que suele sufrir, con la riqueza de su historia, de sus letras y acordes, diciendo sin agresión alguna, tan solo: ¡Esta es nuestra tonada, la que nunca morirá!

Publicado el Sábado, 22 Febrero 2020 10:44 Escrito por

Mercedes Araujo es escritora y abogada ambientalista. Nació en Mendoza, en 1972 y tiene editados cuatro libros con poemas y una novela. El texto que hoy publicamos se conoció primero en LatFem, en vísperas de navidad; a dos semanas de la renovación gubernamental nacional, pero que en Mendoza cambió apellidos pero ratificó conducción radical.

El artículo original se llamó "Mendoza, el derecho humano al agua y al ambiente bajo amenaza" y resulta esclarecedor para quienes no estamos en esa tierra. Ofrece un panorama histórico y compara situaciones y normativa de la región y del mundo.

Para los sanluiseños, además, reviste importancia en tanto vecinos y las posibilidades de que los destratos ambientales desconozcan los caprichosos límites políticos.

Hay una aseveración inicial desde la cual se instala la autora y que merece considerarse ante quienes piensan que con controles adecuados, la actividad puede desarrollarse con respeto por comunidades y ecosistemas. En paz y armonía. Dice Araujo que "no existen "buenas prácticas ambientales" en la megaminería metalífera. Produce destrucción ecológica, pérdida de bosques naturales, deterioro del suelo, contaminación por sustancias químicas y residuos peligrosos, desplazamiento de comunidades locales y nula generación de empleo de calidad".

El escrito -un pequeño ensayo- comienza casi describiendo el cielo mendocino y termina reclamando el derecho que las generaciones actuales y futuras tenemos a que el estado asuma la obligación de garantizárnoslo.

Publicado el Jueves, 26 Diciembre 2019 05:33 Escrito por

Para sobrevivir a las batallas de la década de 2020, la izquierda debe imaginar su propia utopía. ¿Y si imaginamos el futuro de una vieja ciudad obrera como Manchester? ¿Cómo sería una Manchester poscapitalista?

Imaginemos lo siguiente: un niño nace en una ciudad donde 40% de la fuerza laboral produce objetos utilizando máquinas y trabajo manual. La relación social dominante es la salarial. El contrato social es fuerte y se articula mediante el sistema impositivo. El Estado es el proveedor de la mayoría de los servicios.

60 años más tarde, nace un niño en la misma ciudad. Ahora solo 10% de la población se dedica a la manufactura y de ese porcentaje, la mitad se ocupa de tareas más emparentadas con la ciencia y la computación. Las formas de explotación por el capital son en la actualidad fundamentalmente financieras, y la relación salarial resulta secundaria para la extracción de valor, que se realiza por vía de intereses, fijación monopólica de precios, trabajo subremunerado y explotación de datos de comportamiento. La mayoría de los servicios son provistos a través del mercado.

Publicado el Viernes, 22 Noviembre 2019 18:50 Escrito por

A lo largo de las últimas décadas, incluyendo gobiernos dictatoriales y democráticos, se han formulado innumerables diagnósticos de nuestra educación. También se han puesto en práctica varios intentos de reforma educativa. Nada nos ha servido, seguimos viendo que los resultados de evaluaciones, nacionales e internacionales, hechas a nuestros alumnos dan resultados de los que no podemos sentirnos satisfechos. Algo similar surge de la experiencia de los empresarios en sus búsquedas de empleados, les resulta necesario dedicar bastante tiempo para darles la mínima formación para que puedan desempeñarse, formación que se supone debiera asegurar la educación secundaria. Las universidades a su vez, han incorporado materias de lengua y ciencias exactas en los cursos de ingreso o en el currículo de los primeros años para suplir esa misma carencia.

Esa realidad educativa, va de la mano de la caída de nuestra economía, del crecimiento de la pobreza, de la violencia y del escaso conocimiento de lo que es vivir en una república con democracia.

Publicado el Miércoles, 20 Noviembre 2019 17:54 Escrito por
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Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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