Jueves, 02 Julio 2020

El mundo es de ellos, uniformados, de militares u oficinistas, de doctores, abogados, ingenieros, excelentísimos presidentes de mil ismos, con su boca llena de vocabularios bien pronunciados aprobados por excelentísimas academias. Que no me permiten nombrarme, entenderme, signada a no tener nombre, solo pertenencia, hija de… señora de… esposa de… madre de… porque para ellos no se puede ser mujer sin ser madre ¿cómo ser madre sin hijos?, ¿cómo ser huérfana de hijos o hijas que se llevan por la noche más noche?,¿ cómo no buscar?, como no pensar en el frio, en el hambre, en sus cuerpos tibios, en sus ojos grandes, en todos los miedos de la oscuridad y el no estar ahí para abrazarte. En la tierra fría, en la ropa sucia, en los pies descalzos. El mundo es de ellos, de los soldados, de los jueces que a ella a la justicia la cegaron. Nosotras solo pertenencia hija de… señora de… esposa de… madre con hijos arrebatados robados , desparecidos ,madres.. de toda una plaza, de todo un país, de una historia que parimos con dolor , que parimos una mil veces, como estaba signado.

Y yo Mujer parada acá en el borde del abismo más abismal, bordando y desbordando recuerdos, memoria, pañales, pañales que serán pañuelos, pañales que cambie, que cambiamos, que lavamos y colgamos al sol para que no perdieran la blancura, que planchamos para que queden perfectos, pañales en villas, en casas, colgados del balcón , en mástiles de escuelas, en patios de tierra, en Atenas de televisión , pañales gastados , nuevos , almidonados, hasta en el último rincón del planeta, pañales blancos blanquísimos, como símbolos de paz en un guerra.
Yo mujer parada acá bordando tu nombre, mil nombres, con temor a seguir bordando con punto cruz, o cadena, con punto arroz, chiquito parejo, como para la muestra de actividades prácticas , bordando y bordando lo que indefectiblemente me parece bordar con punto atrás, yo acá parada, cociendo con punto invisible, para que no se vea cómo voy sosteniéndolas hilachas que quedan de mi historia, tu historia, nuestra historia. No aprendimos nada , seguimos desapareciendo.
Yo mujer parada acá , bordando y no pudiendo decir tu nombre entre tantos nombres, el nombre, mirando sin ver , buscando sin encontrar, caminando en círculos infinitos de desasosiego, pensándote, pensándondome, nuevamente con temor a nombrarte. A llamarte y encontrarme con la clara certidumbre de tu ausencia.

Yo acá mujer, teniendo que salir a buscarte, salir al afuera que aterra, que asusta, porque se que estas en cada rincón de esta casa, pero el afuera es eterno, el afuera es la nada, es pensar que esa sombra que doblo la esquina con la misma camisa que te vi por última vez, es la soledad en la parada del colectivo, es las mirada temerosas de los demás que me miran, es la mirada incierta de que no nos brinda información, miradas vacías , indiferentes , oscuras, de tanta humanidad deshumanizada. Y yo acá, mujer, bordando. Bordando y desbordando nombres, consignas, frases echas y desechas por tanta impunidad, ya escritas en camisetas pintadas a mano, compradas en tiendas, frases necesarias pero que suenan como melodías cotidianas, al filo de gargantas disfonicas de tanto decir lo dicho y no ser realmente escuchada entonces veo el bordado y los hilos que parecen caminos, caminos que se truncan y se abren y casi siempre llegan El mundo es de ellos, uniformados, de militares u oficinistas, de doctores, abogados, ingenieros, excelentísimos presidentes de mil ismos, con su boca llena de vocabularios bien pronunciados aprobados por excelentísimas academias. Que no me permiten nombrarme, entenderme, signada a no tener nombre, solo pertenencia, hija de… señora de… esposa de… madre de… porque para ellos no se puede ser mujer sin ser madre ¿cómo ser madre sin hijos?, ¿cómo ser huérfana de hijos o hijas que se llevan por la noche más noche?,¿ cómo no buscar?, como no pensar en el frio, en el hambre, en sus cuerpos tibios, en sus ojos grandes, en todos los miedos de la oscuridad y el no estar ahí para abrazarte. En la tierra fría, en la ropa sucia, en los pies descalzos. El mundo es de ellos, de los soldados, de los jueces que a ella a la justicia la cegaron. Nosotras solo pertenencia hija de… señora de… esposa de… madre con hijos arrebatados robados , desparecidos ,madres.. de toda una plaza, de todo un país, de una historia que parimos con dolor , que parimos una mil veces, como estaba signado.

Y yo Mujer parada acá en el borde del abismo más abismal, bordando y desbordando recuerdos, memoria, pañales, pañales que serán pañuelos, pañales que cambie, que cambiamos, que lavamos y colgamos al sol para que no perdieran la blancura, que planchamos para que queden perfectos, pañales en villas, en casas, colgados del balcón , en mástiles de escuelas, en patios de tierra, en Atenas de televisión , pañales gastados , nuevos , almidonados, hasta en el último rincón del planeta, pañales blancos blanquísimos, como símbolos de paz en un guerra.
Yo mujer parada acá bordando tu nombre, mil nombres, con temor a seguir bordando con punto cruz, o cadena, con punto arroz, chiquito parejo, como para la muestra de actividades prácticas , bordando y bordando lo que indefectiblemente me parece bordar con punto atrás, yo acá parada, cociendo con punto invisible, para que no se vea cómo voy sosteniéndolas hilachas que quedan de mi historia, tu historia, nuestra historia. No aprendimos nada , seguimos desapareciendo.
Yo mujer parada acá , bordando y no pudiendo decir tu nombre entre tantos nombres, el nombre, mirando sin ver , buscando sin encontrar, caminando en círculos infinitos de desasosiego, pensándote, pensándondome, nuevamente con temor a nombrarte. A llamarte y encontrarme con la clara certidumbre de tu ausencia.

Yo acá mujer, teniendo que salir a buscarte, salir al afuera que aterra, que asusta, porque se que estas en cada rincón de esta casa, pero el afuera es eterno, el afuera es la nada, es pensar que esa sombra que doblo la esquina con la misma camisa que te vi por última vez, es la soledad en la parada del colectivo, es las mirada temerosas de los demás que me miran, es la mirada incierta de que no nos brinda información, miradas vacías , indiferentes , oscuras, de tanta humanidad deshumanizada. Y yo acá, mujer, bordando. Bordando y desbordando nombres, consignas, frases echas y desechas por tanta impunidad, ya escritas en camisetas pintadas a mano, compradas en tiendas, frases necesarias pero que suenan como melodías cotidianas, al filo de gargantas disfonicas de tanto decir lo dicho y no ser realmente escuchada entonces veo el bordado y los hilos que parecen caminos, caminos que se truncan y se abren y casi siempre llegan a un rio, o al mar o a un bosque de noche, o al costado de la ruta , o a un basural y mi mano que borda, que no puede dejar de bordar. Una mano que borda, dos manos que bordan cien manos que bordan, miles de manos que bordan, que tejen, que tejen deseos de construir otras casas para que exista otro afuera que no de tanto temor.

Texto: Mariela Domínguez

Imágenes de: Valeria Bruna, Carolina Vincenti Nahuel, María Herminia Semprino, Mariela Dominguez, Laila Caram, Yamila Grandi, Lara Fiora, Érica Ortiz, Paula Andrés, Giselle Castello, Lola Eva Quiroga García, Vero García, Guadalupe Fúnes, Manuela Veloso Fúnes, Belén Freire, Adriana Durigutti, Marisa Aguirre, Marisol Iturralde.

Voces de: Laila Caram, Adriana Durigutti, Mariela Domínguez.

Colaboraron: Juan Antu Arias, Gabriel Arias, Alejandro Ochoa, Fidel Quiroga García, Joaquín Veloso, Avaristo Veloso Fúnes, Eduardo Ochoa, fernando Correa.

Edición: Javier Vivas

San Luis | 24 de Marzo de 2020

Publicado el Martes, 24 Marzo 2020 10:01 Escrito por

Vídeo relacionado

Nuevamente como hace 44 años, nos convocamos compañeras y compañeros, en este día de lucha, de reivindicación y memoria colectiva para recordar el Golpe cívico-militar genocida, iniciado el 24 de marzo de 1976 y repudiar el terrorismo de Estado, ése que empezó mucho antes con la siniestra “Triple A”, por cuyos crímenes también seguimos reclamando juicio y castigo.

 

Publicado el Martes, 24 Marzo 2020 08:33 Escrito por

¿Tiene ideología la pandemia? ¿Esta crisis mundial afecta más a unos que a otros? ¿Saldremos de esta situación iguales, mejores, peores de cómo entramos? y finalmente, para esta introducción, que no se acaba la lista de interrogantes ni mucho menos: ¿cómo nos impactará en lo colectivo, en lo social, las relaciones económicas pero no solamente económicas, en el ámbito de las artes, de las posibilidades de acceso más equitativo a los beneficios del progreso tecnológico y científico?. 

Mis amigxs están con cierta fascinación porque parece que encontramos una cosa (más) de la que culpar a los ricachones (dicho así, con cierto tono despectivo). Lo trajeron quienes podían viajar al extranjero (puteando, además, porque les costó un 30% más caro). Quienes no viajaron y están con riesgo de contagio social es porque sus amistades sí viajaron. Una clientela bastante segmentada, por cierto. Sintetizando: esta -todas en realidad- es una buena oportunidad para reflexionar sobre lo que nos pasa, por qué nos pasa y qué mecanismos desarrollamos para superar eso que nos pasa. También, claro, cómo quedamos después de que nos pasa lo que nos pasa.

Publicado el Sábado, 21 Marzo 2020 20:02 Escrito por

Gabriel Fernández es el Director de La Señal Medios, un espacio de contenidos periodísticos que aborda distintos aspectos de la vida nacional e internacional y que al hacerlo se desmarca de los lugares comunes. Gabriel Fernández ofreció una reflexión sobre el impacto social del Coronavirus en el que asevera que “por algún motivo, los controladores de la opinión pública europea han armado un super espectáculo que hace pensar en algo semejante al fin de la humanidad”.

Publicado el Martes, 17 Marzo 2020 09:26 Escrito por
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Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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