Jueves, 20 Junio 2019

Esta semana las máquinas ya comenzaron a moverse en Villa Mercedes para empezar con las primeras 365 viviendas. Para dar inicio, el ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Felipe Tomasevich,  firmó el contrato con la empresa constructora. Con una inversión de $536.481.860,44 y tiene un plazo de ejecución de 330 días.

Las viviendas estarán ubicadas en una zona estratégica ya que los futuros vecinos estarán cerca de un hospital, una escuela y un centro cultural; además de contar con un espacio forestado. Tendrán una superficie cubierta de 54,80 m2 y una semicubierta de 3,47 m2 de tres ambientes (cocina, comedor, dos dormitorios y baño), con niveles de terminación. “Todas las casas contarán con agua potable, cloacas, luz y alumbrado público, red vehicular, cordón cuneta, veredas municipales, nivelación y escurrimiento de aguas pluviales”, mencionó el jefe del Programa de Grandes Obras de Arquitectura, Antonio Perretti.

 

Publicado el Jueves, 29 Noviembre 2018 07:22 Escrito por

Vídeo relacionado

Algunas consideraciones sobre el debate ESI (Educación Sexual Integral)

Tercer parte.

El tercer punto de tensión es la argumentación de que la aplicación de la ley es para impartir “ideología de género”, en contraposición de lo que nosotros denominamos Teoría, enfoque o perspectiva de género. Los estudios, primero de la mujer y luego los de género nacen por la evidencia de la desigualdad en las relaciones sociales entre hombres y mujeres. Esta desigualdad puede observarse de varias maneras, haciendo un recorrido histórico podemos ver que las mujeres no han gozado de los mismos derechos que los hombres, un dato sobre esto es el voto femenino. Por lo que la teoría de género tiene un objeto de estudio que es esa desigualdad, discriminación, opresión, sumisión, sujeción, etc. de la mujer en relación al hombre. Tiene un conjunto de categorías conceptuales que definen estas situaciones, la comprenden y la explican, y un conjunto de propuestas de transformación de esas relaciones. Por lo que cumple con los requisitos de las que una teoría debe poseer para ser considerada tal.

Por lo tanto, la tensión más evidente entre quienes apoyamos la ley y quienes se oponen es la consideración de los derechos, la visibilización de las diversidades, la observación de niños, niñas y adolescentes como personas y sujetxs de derecho, quienes pueden opinar y decidir por sí mismxs. También la dificultad de pensar en que la naturaleza no define de manera contundente las posibilidades de ser personas y existen múltiples manifestaciones sobre esto. El correlato con lo natural o biológico ocluye la existencia de relaciones que no se apegan al mandato reproductor específicamente, se niega y oculta el placer y el disfrute de la sexualidad de manera plena. Y la desigualdad de las mujeres y las disidencias sexuales se apoya en esas condiciones de la adherencia absoluta a la biología.

Por lo que, nos seguimos manifestando a favor de la Ley Nº 26150, seguiremos impulsando su aplicación efectiva, elaboramos y presentamos en la Legislatura Provincial el Proyecto de Ley de Educación Sexual Integral Provincial.

No imponemos nada, ni adoctrinamos.

#QUE SEA LEY

Lic. Ariel Sanabria.

facebook.com/ariel.sanabria.37

Publicado el Martes, 13 Noviembre 2018 23:39 Escrito por

Algunas consideraciones sobre el debate ESI (Educación Sexual Integral)

Segunda parte.

Con respecto a la promoción y prevención, se entiende a la salud como proceso complejo y dinámico, con múltiples dimensiones y niveles de determinación. Es un derecho individual y colectivo, no solo por lo que presume la afectación comunitaria sino por lo que implica la consideración de la problemática de salud como problema social. La salud se entiende desde su dimensión positiva y no meramente como ausencia de enfermedad y reducción de riesgos. Esta construcción que implica la participación de los sujetos en el cuidado de la salud, en relación con su contexto social y cultural. La escuela como institución social participa en la construcción de la salud de sus miembros promoviendo la salud desde su cotidianeidad y sus prácticas, entendiendo que la educación es social y fundamentalmente sexual.

Desde la concepción de sujetx de derecho se deben pensar, proponer y activar pautas para facilitar un encuentro de ESI, generando espacios que fortalezcan la confianza para que lxs estudiantes se sientan cómodxs para preguntar, discutir, expresarse y compartir inquietudes. Preparar una actividad donde puedan compartir lo aprendido o integrar los conceptos. Utilizar como punto de partida lo que lxs chicxs ya saben, creen, piensan (aunque sea información incorrecta o escasa) Evitar juzgar las ideas, preconceptos y actitudes de los otros. Fomentar el espíritu crítico y cuestionador, ya que la sexualidad no se aprende de memoria sino que es un proceso que tiene que ver con nuestra identidad. Trabajar desde situaciones cotidianas, para entender la relación que hay entre la sexualidad y nuestra forma de vivir con otros.

¿Qué aprendizajes promover desde ESI?

  1. A) De tipo cognitivo: Acercar información científicamente validada, acorde a cada etapa de desarrollo. Conocimiento de derechos y obligaciones. Trabajar sobre los prejuicios y las creencias que sostienen actitudes discriminatorias.
  2. B) En el plano afectivo: Desarrollar capacidades como la solidaridad, la empatía, la expresión de los sentimientos. El respeto por los y las demás y por sus diferencias. Diseñar enseñanzas sistemáticas, que permitan la expresión de los afectos y mejoren las relaciones interpersonales
  3. C) En el plano del saber hacer: Adquisición de prácticas tales como la posibilidad de decir “no” frente a la coacción de otros y de otras, Fortalecimiento de conductas de respeto y cuidado personal y colectivo de la salud, Habilidades psicosociales, como propiciar el diálogo, lograr acuerdos, expresar sentimientos y afectos.

Ahora bien, ¿Por qué hay una campaña que se opone a la implementación de esta ley? ¿Por qué estos sectores dicen #conmishijosnotemetas? ¿Cuáles son las condiciones que permiten la emergencia de estas posiciones?

Creemos que existen, al menos, tres puntos de tensión permanente que regulan el debate sobre este tema.

El primero de ellos es la tensión entre natura y cultura, lo biológico presentado como portador de verdad, la posibilidad de que solo hormonas, gónadas, gametos, cromosomas y genitalidad certifican la condición de varón mujer, desconociendo e invisibilizando el resto de posibilidades biológicas de ser persona.

El segundo es el debate permanente entre los dos paradigmas que han regulado la intervención en lo social hacia niños, niñas y adolescentes. Uno de ellos es el paradigma en el que se funda la Doctrina de la Situación Irregular, la medida tutelar, la ley conocida como Ley Agote por su autor. Conocido, también como Ley del Patronato de la Infancia tiene como característica particular la situación de abandono moral y material por parte de las familias (situación que nunca fue claramente definida) y la idea de la tutela del Estado en esos casos, bajo la figura de la medida tutelar y la condición del/a niño/a como Objeto de protección, es decir, que estas personas eran cosas que el Estado debía proteger.

El paradigma en pugna con el anterior es el que pregona la Convención Internacional de los Derechos del Niño (así en masculino) de 1989, que tiene su brazo normativo en nuestro país en el año 2005 con la sanción de la Ley 26061 Sistema de Protección Integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, donde las figuras principales de la ley y el paradigma son: los niños, niñas y adolescentes son sujetxs de derecho, tiene derecho a opinar y su voz ser tenida en cuenta, la autonomía progresiva (que observa el crecimiento, desarrollo y las competencias que niñxs y adolescentes van ampliando de manera progresiva), el interés superior del niñx y el deber de corresponsabilidad del Estado conjuntamente con la familia. Estos principios rectores de la ley son fundamentales a la hora de observar lo que ocurre con la ESI y su implementación.

Lic. Ariel Sanabria.

facebook.com/ariel.sanabria.37

Publicado el Martes, 13 Noviembre 2018 23:24 Escrito por

Algunas consideraciones sobre el debate ESI (Educación Sexual Integral)

La no aprobación del Proyecto de Ley de Legalización y Despenalización del Aborto en la Cámara de Senadores de la Nación, el 8 de agosto, conjuntamente con el debate que venía de Diputados y el que se había producido en el seno de la sociedad misma, disparó la consideración acerca de la educación como posibilidad de prevenir situaciones de embarazos no deseados.

Algunxs distraídxs podían pensar que había que trabajar en ello a partir de eso, otrxs sabíamos que en el año 2006 se sanciona la Ley Nacional Nº 26150 de Educación Sexual Integral que en su Art. 1 dice “Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.”

¿Qué entendemos por Educación Sexual Integral?

Es un “proceso intencional, constante y transversal que busca proporcionar herramientas de cuidado integral, antes que modelar comportamientos”. Por lo tanto, hace referencia a algunas categorías conceptuales tales como la perspectiva de género, los derechos humanos, la promoción y prevención de la salud y la concepción del otrx como sujetx de derecho.

Desde esta perspectiva entendemos al género como una construcción social y cultural que se organiza a partir de la diferencia sexual, es decir, de las características biológicas. Abarca la esfera individual (subjetividad, construcción de la identidad, significado que cada cultura le otorga al cuerpo femenino o masculino); y la esfera social (división del trabajo, jerarquías). Las relaciones de género tienen una base cultural. La sociedad define las actividades, el status, las características psicológicas de cada uno de los géneros.

En cuanto a los derechos, se define una nueva concepción y paradigma sobre niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos y ciudadanía social, ya no solo atinente a derechos individuales y civiles, sino a una posibilidad concreta y efectiva de esos derechos.

Esta ley hace suya los principios de la Constitución Nacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Ley de Ratificación de la Convención de los Derechos del Niño (23.849), la Ley Nacional de Protección Integral a la niña, niño y adolescente (26.061), la Ley Nacional de Educación (26.206), la Ley de Prevención, Sanción y Erradicación de todas las formas de violencia hacia la mujer (26.485), la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (25.673), de la Ley 26.618, de Matrimonio Igualitario; de la Ley 25.929, de Parto Humanizado; de la Ley 23.364, de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas; de la Ley 26.743, de Identidad de Género; y de las leyes generales de educación de la Nación.

Lic. Ariel Sanabria.

facebook.com/ariel.sanabria.37

 

Publicado el Lunes, 12 Noviembre 2018 21:36 Escrito por
Página 5 de 14

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

Newsletter

Suscríbite gratis a nuestro boletín. No te pierdas ningún artículo ni historia.

¡No enviamos SPAM!