Miércoles, 25 Noviembre 2020

¿Apoyo silencioso o críticas reparadoras?

Publicado el Lunes, 09 Marzo 2020 17:07 Escrito por

En los últimos días me crucé con dos textos estimulantes. Cada uno escrito desde diferentes posturas, pero que abordan una misma cuestión: cómo posicionarse frente a un gobierno -el nacional en este caso- con cuyo proyecto político nos identificamos, y defendimos, y reivindicamos y nos peleamos defendiendo- y que ahora en el gobierno parece no ajustarse al guión (plan de gobierno) que creíamos que estaba definido.

El debate puede resumirse entre dos opciones: frente a las medidas de gobierno que nos hacen fruncir el ceño ¿se marca la divergencia para intentar la corrección que se cree necesaria o se mastica el sapo para "no hacerle el juego a la derecha"?

Veamos. Alejandro Quintana es un dirigente peronista de mucha sapiencia y experiencia. Escribió hace unos días: "Por Izquierda: "...gobierna el pejotismo de los '90..." Por derecha: "...gobierna la socialdemocracia ochentista..." Pónganse de acuerdo compañeros, porque si el Peronismo quedó sólo en vuestras manos y en vuestros deseos, puede ocurrir que "..Si junto sólo a los buenos vamos a ser muy poquitos" diría el Maestro...Y el que gobierna viene de ser electo por 12.204.000 esperanzas Argentinas que NO son muy poquitos.

No es el '45, no es el '73, no es ningún ISMO efímero de los posteriores al General en vida, algunos mejores y otros bastante peores. Es simplemente lo que hemos sido capaces de generar porque de un repollo no nacieron.
Y si surgieron desde las entrañas mismas del Pueblo Argentino, entonces sólo de nosotros mismos depende que sean lo que deben ser, o sino no serán nada...Parafraseando al Gran Capitán, y como tantas veces ocurrió en nuestra historia y en la de tantos Movimientos nacidos para una Revolución y desaparecidos por inanición popular.

Lo otro, la de posar de augures del desencanto y la decepción, déjensela a los troscos, a los nacionalistas de opereta o a los que van por el puesto vacante que acaba de dejar Lilita...
Nadie niega la crítica ni el debate interno, al contrario. Pero tampoco pretender dar cátedra desde el púlpito imaginario donde se han subido, y pensar que el resto de los Peronistas y de los Argentinos somos simples pelotudos esperando maná del cielo de los iluminados..."

Una mirada...

La otra pertenece a Daniel Cecchini y debajo de este texto pongo el enlace al artículo completo en www.socompa.info pero quiero poner en destaque algunos párrafos: "El rumbo del gobierno frentista está en disputa, y para definir en qué dirección debe ir es necesario disputar la hegemonía, en su interior y en las calles. Porque para hegemonizar un Frente es indispensable movilizarse y así incidir en la correlación de las fuerzas que pujan en su interior y responden a diferentes intereses.

Esa movilización debe llevar banderas de apoyo, pero también – y fundamentalmente – exigencias que señalen en hechos concretos hacia dónde se quiere ir (y hacia dónde NO se quiere ir).

La desmovilización y el silencio (incluida la ausencia de críticas a la conducción) sólo favorecen a los sectores más conservadores del Frente, al funcionariato que vive de él y – lo que es peor – a la oposición reaccionaria.

Una oposición reaccionaria que, además, tiene capacidad de movilización y que -aunque todavía no se note – tiene muchos canales de comunicación y negociación hacia el interior del gobierno y de algunos sectores que integran el Frente de Todos.

No hay que confundir cobardía con prudencia. Los espacios que se dejan no quedan vacíos, los ocupan otros.

Eso sí que es hacerle el juego a la derecha."

¿Y por casa cómo andamos?

La gestión municipal, en Villa Mercedes, a tres meses de ejercicio -igual que la gestión nacional- comienza a verse sometida a las mismas tensiones que la administración nacional. Con las particularidades que presenta un medio más acotado en el que los sectores partidarios que conformaron el frente electoral, interactúan de manera cotidiana y la proximidad permite que se conozca con cierta inmediatez los (re)posicionamientos de sectores, dirigentes y militantes. La situación económica heredada de la gestión anterior -real o relatada- funcionó como amortiguador de demandas de espacios para la integración institucional de los sectores que participaron (en diferente grado) en la fase electoral. Un tercer factor diferente es la relación con la prensa local, a la que se discontinuó la pauta publicitaria que mantenían hasta diciembre 2019 y que luego del verano se ubica en un terreno de indefinición que pone incómodos a los comunicadores y los va cargando de impaciencia. Lentamente, pero sin pausas. 

Se cuestiona que el intendente ha completado el gabinete con militantes de una sola agrupación política; que la gestión no arranca, que no se alcanza a ver cuáles son las políticas distintivas, que las políticas distintivas no son lo suficientemente diferentes de las de la gestión anterior, que los integrantes del gabinete no tienen la experiencia necesaria, que no tienen la espalda política requerida, que son más los errores que los aciertos, etc. etc. etc.

La contrapartida argumenta que la situación heredada fue francamente calamitosa, que los contratados ilegalmente completaron un espacio rodeado de "enemigos" o "espías" sin posibilidades de incorporar colaboradores de confianza y con compromiso por la gestión actual, que los porcentajes de recaudación son extremadamente escasos y los contratos asumidos demandantes, que el imponderable de la salud de la compañera de fórmula trastocó lo planificado, que la transición fue inexistente en términos de acceso a la información de la administración, con la que recién se encontró a partir del momento de la jura, etc. etc, etc.    

Si el primer argumento fuera la tesis, y el segundo la antítesis ¿cómo sería la síntesis?

Elogiar en público y reprender en privado. Esta frase utilizada en (tal vez berretas) cursos de "liderazgo", puede ser un punto de partida. Estamos en el terreno de la política y aunque sea muy frecuente la lisonja y el chupamedismo, todos o casi todos nos asomamos al riesgo de que los errores de hoy son fracasos electorales de mañana. Y ese fracaso iguala porque arrastra a todos. También es exigible responsabilidad en el análisis que fundamente el cuestionamiento o la observación. Esa también es una exigencia que les cabe a militantes y dirigentes que no deberían tamizar sus reflexiones en función de los cargos que su agrupación o partido logró o no logró en el gabinete. 

La premisa sería, desde este humilde punto de vista, reflexión responsable y análisis profundo y permanente. Encontrar (y si no están disponibles, reclamar) los espacios de intercambio en donde esas reflexiones puedan expresarse respetuosa y libremente. Las veces que sea necesario aunque sin exigencia de que se ponga en práctica lo postulado, pues es el o los funcionarios quienes tienen el panorama completo y -además- los que ponen la cara y el cuerpo ante la sociedad.

No guardarse nada en lo que uno crea "realmente", que pueda resolver un problema de gestión y mejorar alguna área o acción de gobierno. Decirlo siempre en el ámbito adecuado: en privado y entre compañerxs. Con tono constructivo, en lugar de recriminación.

Tener presente aquello de que "el peor de los nuestros es mejor que el mejor de los de ellos". Porque aquellos ya demostraron en diversas situaciones (gobiernos de facto, conservadores o neoliberales) que cuando tienen el poder hacen daños con consecuencias infinitamente más gravosas que las que producen los errores que cometen, eventualmente, los nuestros.      

 

Socompa

Gobierno, Frente y hegemonía

Un territorio en disputa

Visto 737 veces Modificado por última vez en Martes, 10 Marzo 2020 12:40

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

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