Viernes, 22 Noviembre 2019

El sórdido asesinato de Reitchel / Iwanowsky

Publicado el Domingo, 03 Noviembre 2019 09:28 Escrito por Félix Quiroga

Todos los meses miles de personas transitan por la vereda de Balcarce, a la altura del 268. Una zona de frondosa sombras y casas antiguas. Pocos advierten, una pequeña placa, - colocada demasiado alta- en una pared descascarada. Menos son los que dificultosamente leen el texto escrito en el bronce, oscurecido por el tiempo. Y casí nadie sabe que allí fue asesinado Karl Reitchel- Iwanowski, general de la Nación, un 24 de septiembre de 1874.

En 1874 Villa Mercedes, fundada bajo el nombre de “Fuerte Constitucional” apenas 18 años atrás, tenía una población de menos de 1000 habitantes. El censo de 1869 había contabilizado apenas 596 habitantes. Fundada durante el gobierno de Justo Daract, era sede de un importante contingente militar, y uno de sus propósitos era resguardar la frontera interior establecida sobre el rio Quinto, e impedir el avance de los malones indígenas provenientes del sur.

El 24 de septiembre de 1874, la pequeña población celebraba con pompa la festividad de la “Nuestra Señora de las Mercedes” patrona de la ciudad. Pero ese mismo día hacia eclosión una sublevación militar en la ciudad. La sublevación era alentada por Bartolome Mitre, disconforme con el resultado electoral.

En abril se habían realizado las elecciones para elegir un nuevo presidente, y Nicolás Avellaneda se había impuesto a la formura del General Bartolomé Mitre, que buscaba un segundo mandato. Avellaneda había obtenido casi el doble de electores que Mitre. Pero este consideraba que la elección había tenido vicios graves.

Poco antes de estos sucesos y de la revolución desencadenada, Bartolomé Mitre había escrtito que “es preferible unos malos comicios a una buena revolución” pero decidió contradecir su propia opinión legalista, y logró el apoyo de militares amigos como los generales Ignacio Rivas y José Miguel Arredondo, así como el coronel Francisco Borges (abuelo del escritor) entre otros, y dirigio una rebelión militar destinada a desconocer el resultado electoral.

En Villa Mercedes estaba asentado el Regimiento 4° de Caballería y el 3° de Infantería, bajo la jefatura del general Teófilo Iwanowsky, legalista y que respondía al gobierno de Sarmiento. Con un pretexto el general Arredondo se encontraba en Villa Mercedes con el propósito de sublevar estos regimientos y sumarlos a la revolución. Dentro del plan estaba la captura de Iwanowsky y hacerlo prisionero para reemplazar el mando sobre sus tropas.

Iwanosky pasaba por polaco, pero es más posible que fuera de origen alemán. Su verdadero nombre era Karl Reitchel. Llegado a la Argentina alrededor de 1853, por motivos no del todo claros habría tomado la identidad de un desertor polaco. Aunque algunos sostiene que Iwanowsky era su verdadero apellido o al menos el de su madre.

Lo ciero es que se había desempeñado con valentía y mérito en el ejército, participando en importantes combates y batalles hasta ascender al grado de general. Era hombre alto y fornido que se sentía plenamente Argentino por adopción.

Arredondo envió una partida de alrededor de 10 soldados al mando de el teniente Crisólogo Frias para detener a Iwanosky en su domicilio particular ubicado a la altura de 268 de la actual calle Balcarce. La elección de Frias para detener a un camarada y amigo de Arredondo, no resultaba la más adecuada. Este había sido expulsado por Iwanosky del 4° de Caballeria por mala conducta.

 

Iwanosky dormía la sista en su domicilio. La puerta de entrada estaba abierta y daba a una galería. Los conjurados entran, van armados y Frias abre la puerta de la habitación del general. Las versiones de lo que sigue, son contradictorias. Frías entra y lo intima a rendirse al general. Este se despierta y le responde ¡No me rindo chancho! Iwanosky lo enfrenta a Frias y trata de quitarle el revolver. Forcejean. Los dos son fornidos, Pero Iwanosky tiene una fuerza descomunal. Frias logra zafarse y le dispara dos veces mientras escapa por la puerta cerrándola tras de si. Iwanowsky queda malherido por los impactos de bala. Tras la puerta los soldados disparan una carga cerrada que finalmente mata a Iwanosky.

Al poco tiempo la revolución fracasa cuando el coronel Julio Argentino Roca derrota a Arredondo en Mendoza, y este escapa a Chile. Frias es capturado y al poco tiempo muere en la cárcel. Al año siguiente, Avellaneda investido ya como presidente viene a Villa Mercedes en tren a inaugurar formalmente la primera línea de ferrocarril que llega a la provincia de San Luis. Al llegar a la estación, junto con su ministro Julio Argentino Roca, se dirigen al cementerio local y al lado de la tumba de Iwanosky, descubren un monolito, con la inscripción “Al General Iwanowsky, la República agradecida”.

 

Este monolito se puede visitar en la actualidad. Está ubicado a pocos metros de la entrada principal a mano izquiera de la calle. En Balcarce 268, en la casa actual, se conservan en su interior partes de la antigua vivienda. Está la habitación de Iwanowsky y su puerta atravesada por los balazos. La casa ha sido declarada patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Algunos vecinos afirman haber escuchado por las noches la voz ronca del fantasma de Iwanosky gritando, ¡No me rindo chancho!

Visto 71 veces
Más en esta categoría: Asalto al Banco Nación

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

Newsletter

Suscríbite gratis a nuestro boletín. No te pierdas ningún artículo ni historia.

¡No enviamos SPAM!