Domingo, 16 Diciembre 2018

No imponemos , ni adoctrinamos (I)

Publicado el Lunes, 12 Noviembre 2018 21:36 Escrito por

Algunas consideraciones sobre el debate ESI (Educación Sexual Integral)

La no aprobación del Proyecto de Ley de Legalización y Despenalización del Aborto en la Cámara de Senadores de la Nación, el 8 de agosto, conjuntamente con el debate que venía de Diputados y el que se había producido en el seno de la sociedad misma, disparó la consideración acerca de la educación como posibilidad de prevenir situaciones de embarazos no deseados.

Algunxs distraídxs podían pensar que había que trabajar en ello a partir de eso, otrxs sabíamos que en el año 2006 se sanciona la Ley Nacional Nº 26150 de Educación Sexual Integral que en su Art. 1 dice “Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.”

¿Qué entendemos por Educación Sexual Integral?

Es un “proceso intencional, constante y transversal que busca proporcionar herramientas de cuidado integral, antes que modelar comportamientos”. Por lo tanto, hace referencia a algunas categorías conceptuales tales como la perspectiva de género, los derechos humanos, la promoción y prevención de la salud y la concepción del otrx como sujetx de derecho.

Desde esta perspectiva entendemos al género como una construcción social y cultural que se organiza a partir de la diferencia sexual, es decir, de las características biológicas. Abarca la esfera individual (subjetividad, construcción de la identidad, significado que cada cultura le otorga al cuerpo femenino o masculino); y la esfera social (división del trabajo, jerarquías). Las relaciones de género tienen una base cultural. La sociedad define las actividades, el status, las características psicológicas de cada uno de los géneros.

En cuanto a los derechos, se define una nueva concepción y paradigma sobre niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos y ciudadanía social, ya no solo atinente a derechos individuales y civiles, sino a una posibilidad concreta y efectiva de esos derechos.

Esta ley hace suya los principios de la Constitución Nacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Ley de Ratificación de la Convención de los Derechos del Niño (23.849), la Ley Nacional de Protección Integral a la niña, niño y adolescente (26.061), la Ley Nacional de Educación (26.206), la Ley de Prevención, Sanción y Erradicación de todas las formas de violencia hacia la mujer (26.485), la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (25.673), de la Ley 26.618, de Matrimonio Igualitario; de la Ley 25.929, de Parto Humanizado; de la Ley 23.364, de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas; de la Ley 26.743, de Identidad de Género; y de las leyes generales de educación de la Nación.

Lic. Ariel Sanabria.

facebook.com/ariel.sanabria.37

 

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